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03.06.14

El Hospital Vithas San José imparte una sesión sobre los beneficios de la fisioterapia para el suelo pélvico

Tendrá lugar el próximo día 4 de junio a las 19:00h. en el hospital

El Hospital Vithas San José, perteneciente al grupo sanitario Vithas que cuenta en España con 11 hospitales y 10 centros monográficos altamente especializados denominados Vithas Salud, ha organizado la conferencia "Técnicas de prevención y recuperación del suelo pélvico" el próximo día 4 de junio a las 19:00h. Esta conferencia, gratuita y abierta al público, se enmarca dentro de la iniciativa Vithas Aula Salud que promueve la formación entre diferentes sectores de la población.

Sara Esparza y Ana Iriondo, fisioterapeutas del hospital, serán las encargadas de trasladar las soluciones que existen para las mujeres a la hora de tratar disfunciones pelvianas, tales como: incontinencia urinaria, descenso de la matriz o la vejiga, infecciones urinarias de repetición o disfunciones sexuales (dolor en las relaciones, dificultad de llegar al orgasmo, falta de libido).

El suelo pélvico es el conjunto de músculos que cubren la pelvis por debajo y que sujetan la vejiga, el útero y el recto. Cuando estos músculos se debilitan, los órganos tienden a caer y pueden aparecer pérdidas de orina, peso en la vagina, estreñimiento, incontinencia a gases o heces entre otros síntomas. En España, una de cada tres mujeres sufre pérdidas de orina producida por debilitamiento de esta zona del cuerpo.

Entre las causas que provocan esta dolencia se encuentran el estreñimiento (porque obliga a realizar esfuerzos), estornudar, toser mucho y practicar deportes a base de saltos (correr, aerobic, tenis, hacer abdominales tradicionales…). La práctica de ejercicios abdominales clásicos (flexión de tronco, elevación de piernas), aumentan la presión abdominal y también debilitan el suelo pélvico.

Los signos que indican a la mujer que puede padecer esta dolencia son tener pérdidas de orina (al toser, saltar, correr…), notar peso en la vulva, percibir que les entra aire en la vagina o agua al nadar, se les caen los tampones higiénicos, se les escapan los gases o no llegan al baño.

El parto es otra de las causas más frecuentes del debilitamiento del suelo pélvico. Para evitarlo, es importante preparar el suelo pélvico y la pelvis durante el embarazo, ya que esto evitará desgarros y facilitará el alumbramiento. Tras el parto, es de suma importancia rehabilitar el periné, el abdomen y la postura.

Soluciones para mejorar el suelo pélvico

La rehabilitación del suelo pélvico se puede enfocar desde dos ángulos: fisioterapia y/o cirugía, dependiendo de la gravedad del caso, además de acompañarse de un tratamiento farmacológico. Cada caso es objeto de una evaluación personalizada donde el urólogo realiza una serie de pruebas que le permiten obtener un diagnóstico. Por su parte, el fisioterapeuta analiza cada caso y realiza una evaluación funcional del periné , el abdomen , la pelvis, la postura… y propone el tratamiento fisioterápico adecuado a dicho paciente. Urólogo y fisioterapeuta trabajan de manera coordinada para establecer el tratamiento óptimo para la paciente.

Desde el punto de vista de la fisioterapia, las técnicas hipopresivas, junto con las técnicas de regeneración de tejido conjuntivo, electroestimulación y vibración son la mejor terapia para la tonificación abdominal y para combatir las pérdidas de orina. Son muy eficaces para el abdomen, resultan tonificantes para el periné y además, normalizan las tensiones musculares posturales. Solucionan las pérdidas de orina en un 80% de los casos y, en general, provocan una mejoría evidente desde las primeras sesiones. La cirugía se aplica, en caso de que el grado de descenso de órganos sea severo o si la rehabilitación no ha dado el resultado esperado, con resultados excelentes.

La fisioterapia mejora las disfunciones sexuales femeninas

Las disfunciones sexuales pueden tener su origen tras el parto, provocando un dolor en el coito a raíz de una episiotomía o un espasmo muscular contralateral a la misma.

Además, en ocasiones la vagina y vulva quedan muy abiertas y eso disminuye la sensibilidad coital. El 67% de las mujeres adultas presentan síntomas de deficiencia sexual que cursan con déficit del deseo sexual (37-53%), anorgasmia (42-36%), fallo de lubricación (22-29%), dispareunia o dolor coital (18-29%) y vaginismo (5%).

Por su parte, durante la menopausia son frecuentes los problemas de libido y sequedad vaginal derivadas del déficit estrogénico.

Las mujeres que han recibido tratamientos oncológicos por cáncer ginecológico se ven especialmente afectadas a este nivel, tanto por las repercusiones emocionales que puedan tener, como porque los tratamientos tienen repercusiones hormonales que tienden a aumentar los problemas de lubricación y libido.

Además, en la histerectomía (extirpación del útero) se puede afectar la inervación vegetativa pelviana y dejar secuelas sexológicas.

 

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