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17.11.15

El diagnóstico precoz en EPOC, clave para frenar el avance de la enfermedad

El 18 de noviembre es el Día Mundial de la enfermedad


Los síntomas de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva son comunes a cualquier afección del aparato respiratorio en sus fases iniciales: tos con algo de expectoración

Esta denominación reúne tres patologías: la bronquitis crónica, el enfisema y el asma bronquial

La población de riesgo es muy numerosa y abarca a fumadores, trabajadores que realizan su labor en aire contaminado o están expuestos a bajas temperaturas durante largas jornadas
 
Tos sostenida con expectoración. Esta es la única señal que suele percibir un paciente con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) en sus fases iniciales, síntomas comunes a cualquier afección del aparato respiratorio y que los fumadores suelen atribuir de forma normal a un hábito nada saludable para sus pulmones. Esta enfermedad, que celebra su efeméride este miércoles, es una patología “parcialmente desconocida”, según el neumólogo  del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, Julio Hernández Fernández, que reconoce que la sociedad solo empieza a tener conciencia de ella en las fases más avanzadas: “La EPOC está infradiagnosticada en las primeras fases de la enfermedad porque el paciente no percibe que tiene un problema hasta que está avanzada”. El Hospital Vithas Nuestra Señora de América pertenece al grupo sanitario Vithas que cuenta en España con 12 hospitales y 13 centros monográficos especializados Vithas Salud.
 
Esta enfermedad crónica deteriora la fisiología del bronquio y la pequeña vía aérea alterando el intercambio gaseoso normal. “Disminuye el calibre de los bronquiolos y altera el  intercambio de gases en los alveolos. La disminución del calibre produce obstrucción al paso del aire y esto provoca la insuflación de los pulmones,  ya que nuestra fuerza para introducir el aire en los pulmones es siempre mayor que la que tenemos para expulsarlo. A eso hay que añadir también la alteración de la función de la mucosa respiratoria, que produce más cantidad de moco y éste más espeso. Como también se deteriora la red de los capilares que rodean al alveolo,  se produce un mal funcionamiento del intercambio gaseoso (captación de oxígeno y eliminación del anhídrido carbónico)”, afirma el doctor Hernández.
 
Bajo la denominación de EPOC, se reúnen tres patologías, tal y como explica el doctor Hernández:
 
Bronquitis crónica: los primeros síntomas se limitan a una tos con expectoración durante tres o más meses que se repite dos o más años, algo tan común que puede retrasar el diagnóstico hasta 10 años, tiempo en el que empiezan a aparecer señales más significativas como la disnea sibilante (fatiga y ruidos en los bronquios) que suele aparecer cuando el enfermo se resfría. Este es el perfil más común de paciente con EPOC y el más del  95% de los que pertenecen a este grupo son fumadores.
 
Enfisema: a pesar de que también se relaciona con el tabaquismo, la genética tiene un mayor peso en los pacientes de este grupo. Suele aparecer disnea, fatiga crónica al hacer esfuerzos como consecuencia de la falta de oxígeno, que va en aumento con el avance de la enfermedad. En estos casos, las alteraciones pulmonares son reconocibles en radiología, al contrario de lo que sucede con las otras dos tipologías.
 
Asma: El asma bronquial aparece en diversas edades y no precisa que el paciente sea fumador, pero éste hábito puede ser determinante para el avance de esta enfermedad, acelerando el proceso y aumentando la sintomatología: “Un asmático que controlaría su enfermedad sin gran dificultad, puede asegurarse problemas serios si es fumador”.  El asma queda definida por la aparición de disnea generalmente súbita  que puede mejorar, no sólo  con tratamiento, sino también de forma espontánea. Estas variaciones en la intensidad y frecuencia de los síntomas pueden retrasar el diagnóstico.
 
Proceso diagnóstico y tratamiento
Una vez el paciente ha reconocido que tiene un problema y acude al especialista, el diagnóstico no suele ser complicado. El doctor Hernández asegura que un neumólogo puede reconocer la enfermedad con la historia clínica tras hablar con el paciente, la auscultación del mismo, una radiografía simple de tórax y una espirometría bien hecha: “Con esto, una EPOC en grado, incluso, leve, se diagnostica sin problemas”.
 
Si se diagnostica en las fases iniciales, el tratamiento se centra en la prevención para frenar el avance de esta enfermedad: “Hay que eliminar los factores de riesgo reconocibles, el tabaquismo y el factor ocupacional, si afecta al paciente”, señala Hernández. Si se trata de una persona que tiene frecuentes descompensaciones por infección respiratoria,  hay dos vacunas obligadas para el doctor: la de la gripe y la antineumocócica. “Quien corrige estos factores  se convierte en otra persona. Las manifestaciones que va a tener de la enfermedad serán mínimas respecto a lo que siente la persona en el momento del diagnóstico. En los asmáticos puede pasar de tener dos o tres crisis a la ausencia de estas en varios años y los bronquíticos pueden estabilizarse en una fase anterior al diagnóstico. A pesar de que la reversibilidad de la obstrucción bronquial en fases intermedias y avanzadas de la EPOC puede no ser grande (mayor en los asmáticos que en los bronquíticos), si lo son mucho  en las fases iniciales”.

Si la enfermedad ha llegado a formas moderadas o severas, la medicación es obligada, además de las medidas preventivas y el tratamiento de las comorbilidades. “Recetamos bronquiodilatadores y  corticoides inhalados como tratamiento de mantenimiento, que se complementa con los necesarios en las fases de agudización. La fisioterapia respiratoria, que tiene una gran influencia en el bienestar del paciente, es muy importante en varias fases de la enfermedad y lamentablemente está infrautilizada en nuestro país”, apunta el doctor Hernández. En las fases más avanzadas de la EPOC, con la aparición de descompensaciones, la  oxígenoterapia  y la hospitalización son necesarios para estabilizar al paciente.
 
A pesar de que la EPOC es conocida como la enfermedad de los fumadores, lo cierto es que la población de riesgo es muy numerosa y, según este especialista, abarca a este grupo en especial, pero también a todos los que trabajan en ambientes de aire contaminado, en industrias químicas, hornos de leña, talleres, o a los que viven en malas condiciones con exposición a demasiado frío. “Al respirar, introducimos el aire a temperatura ambiente, pero lo expulsamos a 37 grados. Si la temperatura del aire inhalado es muy baja, resulta una agresión para el aparato respiratorio”. Una población de riesgo que, a menudo, puede pasar desapercibida y que si coinciden en ella factores ocupacionales, constitucionales y tabaquismo, por recomendación del neumólogo del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, debe estar atenta a los periodos de tos con expectoración durante tres meses seguidos si se repite dos años.
 
El compromiso de Vithas: calidad, innovación y largo plazo
 
Vithas atiende anualmente a más de 2.000.000 de pacientes en sus 12 hospitales y 13 centros monográficos especializados denominados Vithas Salud. Los hospitales están ubicados en Alicante, Almería, Granada, Las Palmas de Gran Canaria, Tenerife, Lleida, Madrid, Málaga, Vigo y Vitoria-Gasteiz. Los centros Vithas Salud se encuentran en Málaga, Lleida, Almería y la provincia de Pontevedra, donde están emplazados los centros Vithas Salud Fisium de Pontevedra, Vilagarcía, Marín, Sanxenxo, A Estrada, Caldas de Reis y Vigo.
 
La apuesta de Vithas por una asistencia sanitaria de calidad va unida al compromiso de inversión permanente en mejora de infraestructuras y dotaciones tecnológicas. Con un modelo de crecimiento que se basa en la diversificación geográfica y la sostenibilidad, el grupo prevé consolidar su presencia nacional ya sea de manera orgánica o mediante adquisiciones.

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