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20.11.15

Situación actual del cáncer de pulmón

La Importancia de la prevención para combatir el cáncer


Avances positivos en la lucha contra el cáncer de pulmón.
 
El cáncer de pulmón constituye la patología más frecuente del mundo, con 1’8 millones de nuevos casos en el año 2012 (12.9% del total de nuevos casos), y el que presenta una mayor mortalidad con 1’5 millones de fallecidos ese mismo año a nivel mundial. En España podemos decir que es el tercero en incidencia pero el primero en términos de mortalidad. Estas cifras hablan por sí solas, y por todo ello, constituyen un enorme problema de salud a nivel mundial, tanto en hombres como en mujeres, especialmente con una tendencia ascendente en estas últimas debido a su incorporación más tardía al hábito de fumar. Es importante señalar que el cáncer de pulmón es una enfermedad en la que el principal agente de riesgo es el tabaco responsable del 85-90% de los casos.

Prevención

El mejor método para evitar el cáncer de pulmón es prevenir su desarrollo, y por tanto evitar el hábito tabáquico. En los últimos años en España se han adoptado medidas ya establecidas desde hace décadas en otros países europeos y Estados Unidos con la finalidad de disminuir la prevalencia de fumadores y especialmente la incorporación de este hábito entre la población. . El progresivo encarecimiento del producto, así como las prohibiciones en espacios públicos cerrados están produciendo una disminución del número de fumadores, si bien el reflejo en la incidencia de cáncer de pulmón tardará en verse reflejada dado el periodo de latencia entre el daño producido por el tabaco y el desarrollo de los cambios precursores del cáncer.

En el caso del tabaco es muy importante tener en cuenta el gasto sanitario enorme que supone toda la carga de enfermedad derivada del tabaquismo, en relación con las enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y el cáncer, que constituyen las tres principales causas de muerte en adultos en países desarrollados como el nuestro.

Programas de detección precoz

Los programas de detección precoz o cribado tienen la finalidad de detectar la enfermedad en fases iniciales para tratar de incidir sobre ella tempranamente y así modificar su curso aumentando la supervivencia. La puesta en marcha de programas de este tipo es compleja, pues han de cumplir una serie de criterios que los hagan efectivos y eficientes. Son programas muy costosos y es necesario determinar a qué parte de la población deben ser ofrecidos, y además debemos tener evidencia científica de que lograr detectarlos antes consigue mejorar la supervivencia, es decir, que nuestra actuación más temprana cambia el curso de la enfermedad respecto a la situación actual.El cáncer de pulmón presenta una supervivencia muy distinta en función de la fase en que sea detectado: los cánceres en estadio inicial cuando la enfermedad se encuentra localizada únicamente en el pulmón presentan una supervivencia mucho mayor que aquellos en los que existe extensión a los ganglios linfáticos o metástasis a distancia, pero el gran problema es que sólo un 15’6% se diagnostican en fase inicial, por lo que las cifras globales de supervivencia distan mucho de los obtenidas en otros cánceres como el de mama o colorrectal.

En España no disponemos a día de hoy de un programa de cribado o screening en cáncer de pulmón. En Estados Unidos, después de años de estudio se ha demostrado que un programa de cribado mediante TAC de baja radiación en pacientes de alto riesgo ha sido capaz de detectar más casos en fase inicial y disminuir la mortalidad por cáncer de pulmón.

El equipo de Cirugía Torácica Vithas Alicante indica que en España aún no ha sido aprobado ningún programa de este tipo, a la espera de atesorar suficiente evidencia científica para justificar su puesta en marcha, pero tienen mucha confianza en que en muy pocos años será una realidad y esperan que les sirva para detectar más precozmente y mejorar la supervivencia de los enfermos.
 
Nuevas cirugías, nuevos tratamientos

La cirugía constituye el pilar fundamental de tratamiento en el cáncer de pulmón en estadio inicial, obteniendo los mejores resultados en términos de supervivencia. En la última década las técnicas quirúrgicas han cambiado radicalmente de modo que actualmente la gran mayoría de los cánceres de pulmón pueden operarse mediante cirugía video asistida (VATS) en centros de referencia, un abordaje mínimamente invasivo en el que a través de pequeñas incisiones y mediante el uso de videocámara de alta definición llevamos a cabo los procedimientos. El auge de las técnicas de mínima invasión ha llevado incluso al desarrollo de la cirugía del cáncer de pulmón mediante una única y pequeña incisión de 4 cm para potencialmente disminuir al máximo el dolor de nuestros pacientes, habiendo conseguido así que nuestros pacientes sufran menos, puedan marchar a casa de modo más temprano y reiniciar sus actividades normales a la menor brevedad posible. La menor agresión durante la cirugía ha demostrado incluso ser útil a largo plazo mejorando la supervivencia por el cáncer, por lo que los cirujanos hemos entendido que nuestra actuación debe encaminarse hacia el máximo respeto a la fisiología normal del cuerpo y ocasionar el menor dolor posible.

Pero no sólo la cirugía ha avanzado: la oncología ha sufrido importantes innovaciones en el campo de la radioterapia, siendo capaces de focalizar más el tratamiento en el cáncer y ser menos lesivos sobre las estructuras circundantes, y la oncología médica ha identificado nuevas dianas terapéuticas y desarrollado nuevos agentes llamados biológicos con gran mejoría en el resultado aislados o en combinación con la quimioterapia según el caso.

El Dr. Carlos Gálvez Muñoz del equipo de Cirugía Torácica Vithas Alicante indica que el futuro en el tratamiento del cáncer de pulmón va encaminado a la mejor caracterización de los tumores, para así poder individualizar los tratamientos que cada vez más requerirán la combinación de procedimientos quirúrgicos progresivamente menos agresivos con terapias biológicas y tratamientos oncológicos estándar. El cáncer es un modo de enfermar, y dentro del cáncer de pulmón existen muchísimas variedades, pero sobretodo, debemos avanzar en la identificación de las características que hacen de un tumor más agresivo que otro, para así poder seleccionar qué pacientes requerirán tratamientos más agresivos o tendrán un peor pronóstico. Llevamos demasiado tiempo mirando al cáncer de pulmón en la penumbra; ahora empezamos a verlo borroso, pero estoy seguro de que en los próximos 10-20 años seremos capaces de distinguir perfectamente sus rasgos y verlo nítido. 

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