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18.03.16

¿Soy alérgico o intolerante? Aprende a diferenciar los síntomas

Las diferencias entre intolerancias y alergias van desde los síntomas hasta su diagnóstico


2 millones de españoles conviven con algún tipo de alergia alimentaria
 
Los problemas de salud derivados de las reacciones del organismo ante ciertos alimentos pueden ser un quebradero de cabeza si no se conocen y se toman las precauciones adecuadas. Las intolerancias y alergias alimentarias afectan cada vez a un mayor número de personas. En España 2 millones de personas tienen algún tipo de alergia alimentaria[1] y la incidencia de la intolerancia a la lactosa y el gluten (celiaquía) es del 40% y 1% respectivamente[2]. Son dos grupos distintos de reacciones a los alimentos con síntomas y características distintas, por eso es importante establecer una clara distinción. El doctor Luis Alfredo González Guzmán alergólogo del Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima, define las características de alergias e intolerancias y resuelve las principales dudas. El Hospital Vithas Fátima pertenece al grupo sanitario Vithas que cuenta con 25 centros en toda España: 12 hospitales y 13 centros monográficos denominados Vithas Salud.
 
Diferencias entre alergia e intolerancia
 
Algunos de los síntomas de la intolerancia alimentaria y de la alergia alimentaria son similares, pero las diferencias entre ambas son importantes. Sí usted come un alimento al que es intolerante, es probable que se sienta mal. Sin embargo si tiene una verdadera alergia alimentaria la reacción podría poner en peligro su vida. 
 
En las reacciones alérgicas, los pacientes tienen una sensibilización previa al alimento en cuestión (esto es, que previamente el paciente de alguna manera ha tenido que estar en contacto  con el alimento para poder desarrollar la sensibilización). Este tipo de reacciones están mediadas por unos anticuerpos que se denominan IgE, los cuales al entrar en contacto con el alimento al que reconocen y al  viajar hacia unas células a las cuales activan, causan la liberación, de unas sustancias químicas que son las responsables de las manifestaciones que aparecen en estos pacientes. Cuando es mediado por este mecanismo, la reacción tras la toma de alimento, suele ser inmediata, alrededor de menos de 1 hora, aunque hay algunas excepciones. Los órganos afectados suelen ser la piel, vía respiratoria, aparato digestivo y cardiovascular.  Esta respuesta es de tipo anómala  ya que no tiene un papel o función alguna en cuanto a protección del organismo.
 
Las intolerancias por otro lado no tienen ninguna relación con el sistema inmune. Consisten en alteraciones del organismo por las cuales “los alimentos no son asimilados de forma correcta”, pues se deben a mecanismos enzimáticos (deficiencia de lactasa), por sustancias añadidas a los alimentos o presentes en forma natural  (aminas vasoactivas, o tiramina de algunos quesos) e intolerancia por mecanismos indeterminados en la actualidad, explica el alergólogo de Vithas Fátima.
 
Síntomas de alergias e intolerancias
 
Los síntomas de las intolerancias están en su mayoría relacionados con el aparato digestivo. Son el estómago y los intestinos los órganos que se ven afectados por la incapacidad de asimilar los alimentos.  Algunos de los síntomas más frecuentes son dolor abdominal, de estómago, vómitos, diarreas, etc. En ocasiones los pacientes pueden comer pequeñas cantidades de comida sin presentar problemas.
 
En el caso de las alergias las reacciones pueden llegar a ser más graves e incluso provocar la muerte, según el grado de sensibilidad que tengan los afectados a los alérgenos.
 
Los síntomas pueden ser de diferentes tipos dependiendo del órgano implicado:
De forma visible, pueden aparecer reacciones cutáneas, como urticarias localizadas o por todo el cuerpo, acompañado o no de angioedema y, pueden verse empeoradas enfermedades de la piel como la dermatitis atópica.
 
Entre las manifestaciones respiratorios, pueden aparecer tos, pitidos, dificultad para respirar, sensación de asfixia u ahogo, generalmente no se presentan solas sino acompañando las manifestaciones cutáneas previas o digestivas (dolor abdominal, nauseas, vómitos o diarreas), o manifestaciones cardiovaculares como bajada de tensión, mareos o pérdida de conocimiento.
 
El estado de mayor gravedad de una reacción alérgica se denomina anafilaxia, en la cual se produce con gran rapidez la aparición de las diferentes manifestaciones descritas con afectación de más de un órgano diana y en la cual se puede poner en peligro la vida del paciente siendo potencialmente mortal.
 
Pruebas diagnósticas de alergias e intolerancias
 
Cuando se presentan las síntomas propios de cualquiera de estas dos afecciones será necesario someterse a las pruebas diagnósticas pertinentes para, una vez se conoce la patología que afecta al organismo, poder actuar en consecuencia. “Las intolerancias se revelan en análisis de sangre y pueden acompañarse de pruebas de mayor calado, como biopsias, para revisar si se han producido daños de mayor calado, sobre todo en el intestino, uno de los órganos que más sufre con la incapacidad para procesar los alimentos” o el estudio genético explica el doctor González Guzmán.
 
Para diagnosticar las alergias alimentarias  es necesario realizar una correcta historia clínica donde se relaciona la toma del alimento con la aparición de los síntomas, se realizan estudios cutáneos  con los alimentos en cuestión tanto extractos comerciales como con el alimento en fresco (pruebas intraepidermicas), y la determinación de IgE específica para el alimento. Pero en ocasiones no es suficiente con estos procedimientos y es necesaria la realización del test de exposición controlada con el alimento para confirmar la misma, explica el doctor Luis Alfredo González Guzmán.
 
¿Se pueden curar?
 
Lo que se ha venido realizando desde hace muchos años, es lo que se conoce como la conducta pasiva que consiste en la realización de dieta exenta de los alimentos que producen la alergia.
 
Actualmente la tendencia hacia este tipo de conducta se viene cambiando hacia lo que se conoce como conducta activa hacia los pacientes alérgicos a ciertos alimentos, donde se han desarrollado protocolos de inducción de tolerancia (fundamentalmente para paciente alérgicos a proteínas de la leche y el huevo) en los cuales se logra la desensibilización en  a los mismos, con un éxito superior al 90 % en edad infantil. Se está desarrollando también en relación con otros alimentos como el gluten pero no tienen una estandarización adecuada por lo cual está menos implantado. Afirma el doctor González Guzmán.
 
Para los intolerantes, evitar la leche o el gluten supondrá que gocen de un mejor estado de salud y no acentúen la irritación de su aparato digestivo.
 
Consejos para sobrellevar el día a día
 
Conociendo esta información, los pacientes deberán prestar una mayor atención a cómo se desarrolla su cotidianeidad y evitar los productos que sean perjudiciales para su salud. El alergólogo del Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima aporta los siguientes consejos para que la salud no se resienta antes las comidas diarias:
 

  • Leer las etiquetas de los productos para detectar donde pueden haber sustancias alergénicas o trazas de las mismas.
  • Evitar la contaminación cruzada que se puede producir en cualquier cocina por una mala manipulación de los alimentos que son dañinos para la salud de quien padece alguna intolerancia o alergia.
  • Acudir al médico ante el reconocimiento de síntomas para llevar a cabo el diagnóstico de la afección.
  • Cada paciente que sea diagnosticado de una alergia alimentaria mediada por IgE deberá llevar un Kit de anafilaxia con medicamentos que se utilizan para tratar (la reacción) en caso de la toma accidental o inadvertida de los mismos. Se recomienda llevar siempre adrenalina (dispositivo autoinyector) para el caso de anafilaxias con compromiso vital.
Además, el Dr. González Guzmán recomienda acudir a la consulta de un alergólogo si tiene dudas sobre la existencia o no de una alergia alimentaria; si ha limitado su dieta sobre la base de una posible alergia alimentaria; o para buscar un mejor diagnóstico, tratamiento y recomendaciones en relación con la alergia a determinados alimentos.
 
Sobre el Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima
 
El Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima se fundó en 1963. Actualmente cuenta con una superficie de 25.000 metros cuadrados, y pone a disposición de sus pacientes un equipamiento sanitario compuesto, entre otros, de 189 camas, 10 quirófanos (2 de CMA), 7 camas de UCI, dos piscinas de hidroterapia, tres gimnasios y 28 cabinas de fisioterapia.
 
Además, entre las especialidades que presta, figuran Traumatología, Unidad de Lesionados de Tráfico, Rehabilitación, Cirugía General y Digestiva, Ginecología y Obstetricia, Cirugía Maxilofacial, Plástica y Reparadora, Cirugía Cardiaca, Cirugía Torácica, Cirugía de la Mano, Medicina Interna, Medicina Nuclear, Neurocirugía, Odontología, Oncología Médica, Psiquiatría, Unidad del Sueño, Unidad de Medicina Estética, y la citada Unidad de Reproducción Humana Asistida. Dispone, además, de un área materno infantil desde la que se está impulsando la acreditación del Hospital como Amigo de la Infancia, de acuerdo con los criterios de UNICEF.
 
En Galicia, el Grupo Vithas cuenta también con siete centros Vithas Salud Fisium y con los laboratorios VithasLab-Lema&Bandín, un centro especializado de biodiagnóstico que cuenta con 300 puntos de extracción.
 
El compromiso de Vithas: calidad, innovación y largo plazo
 
Vithas atiende anualmente a más de 2.000.000 de pacientes en sus 12 hospitales y 13 centros monográficos especializados denominados Vithas Salud. Los hospitales están ubicados en Alicante, Almería, Granada, Las Palmas de Gran Canaria, Tenerife, Lleida, Madrid, Málaga, Vigo y Vitoria-Gasteiz. Los centros Vithas Salud se encuentran en Málaga, Lleida, Almería y la provincia de Pontevedra, donde están emplazados los centros Vithas Salud Fisium de Pontevedra, Vilagarcía, Marín, Sanxenxo, A Estrada, Caldas de Reis y Vigo.
 
La apuesta de Vithas por una asistencia sanitaria de calidad va unida al compromiso de inversión permanente en mejora de infraestructuras y dotaciones tecnológicas. Con un modelo de crecimiento que se basa en la diversificación geográfica y la sostenibilidad, el grupo prevé consolidar su presencia nacional ya sea de manera orgánica o mediante adquisiciones.


[1]Datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).
[2]Datos de la Asociación de Intolerantes a la Lactosa España (ADILAC) y la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE).

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