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18.08.16

Casi el 70% de la población padece nomofobia o miedo irracional a salir de casa sin el móvil

Especialistas en Psicología del Hospital Vithas Xanit Internacional explican algunas de las señales que pueden alertarnos de que somos adictos al móvil

Especialistas en Psicología del Hospital Vithas Xanit Internacional, perteneciente al grupo sanitario Vithas, advierten de las consecuencias que puede tener el uso excesivo del teléfono móvil, animando a aprovechar los meses de vacaciones para desconectar, ya que la mayoría de las personas desconocen las consecuencias que puede tener el uso excesivo del móvil para nuestra salud.

Y es que, según algunos estudios, aproximadamente dos tercios de la población (el 66%) padece nomofobia, un término acuñado por los especialistas para definir el miedo irracional que padecen algunas personas a salir de casa sin el móvil.

“El teléfono móvil se ha convertido actualmente en un accesorio imprescindible para la gran mayoría de nosotros, hasta el punto de que son muchas las personas que presentan miedo extremo, ansiedad y estrés al permanecer sin su teléfono, ya sea porque se le ha olvidado en el domicilio, porque se ha quedado sin cobertura o batería o por cualquier otro motivo”, explica la Dra. Gloria Martín, psicóloga especialista en Psicología Clínica del Hospital Vithas Xanit Internacional.

Desde la Unidad de Psicología del Hospital Vithas Xanit Internacional explican algunas de las señales que pueden alertarnos de un posible uso abusivo del teléfono móvil, especialmente en jóvenes y adolescentes.

“Muchas personas, al experimentar esta ansiedad y estrés  derivadas de no tener el móvil pueden llegar a padecer también sudores, taquicardia, nerviosismo o sensación de ahogo, que son síntomas característicos del padecimiento de una fobia, así como irritabilidad y falta de concentración”, explica la Dra. Martín, quien añade como otros posibles síntomas las mentiras sobre el tiempo de conexión y/o utilización del teléfono, intentos fallidos de controlar el uso del móvil, puesta en peligro de asuntos importantes debido a su uso (relaciones interpersonales, trabajo, estudios, etc.), pérdida de interés por aficiones previas, euforia, ánimo exaltado y/o pérdida de la noción del tiempo cuando se está utilizando el móvil, necesidad de incrementar la cantidad de tiempo utilizando el móvil para estar satisfecho, ignorar a otras personas en reuniones sociales por estar usándolo, etc.

“Además, este tipo de personas utilizan el móvil como una especie de protección a la hora de enfrentarse a las relaciones sociales, convirtiendo su uso en única vía de escape o fuente principal de placer, lo que conlleva, a su vez, mayores sentimientos de inseguridad y mayor tendencia a evitar el  contacto directo en las relaciones sociales, generándose un círculo vicioso del que es complicado salir sin ayuda profesional”, explica la especialista.

“Por no hablar de las consecuencias físicas que puede tener este uso indiscriminado del teléfono. Se ha descubierto, por ejemplo, que usar móviles más de 10 minutos al día aumenta en un 71% la probabilidad de padecer tinnitus, un trastorno que consiste en escuchar un zumbido en el oído que causa molestias y disminuye la capacidad de escuchar.El sistema nervioso, parece también afectarse. Un estudio demostró que en Australia, el 68% de las personas encuestadas sobre usos del teléfono móvil manifestó haber sentido vibraciones de mensajes que nunca llegaron; el 87% de ellas experimentaban las sensaciones una vez por semana, y el 13% a diario. Sin olvidarnos de los riesgos a los que nos exponemos si somos adictos al móvil. Usar el móvil mientras se conduce, por ejemplo, aumenta hasta en un 5% las posibilidades de tener un accidente”, añade.

La época estival es un momento idóneo para descansar y desconectar de esta dependencia patológica al teléfono móvil y, consecuentemente, a Internet, redes sociales y en general, a las nuevas tecnologías. Para ello deberemos aplicar medidas de autocontrol.

“Evitar tener el móvil continuamente en la mano, establecer normas y límites para toda la familia en cuanto al tiempo y momentos de uso, respetando la prohibición de utilizarlo en las comidas y en reuniones con amigos o familiares, así como evitando atender llamadas o responder mensajes cuando estamos conversando con otras personas, establecer un horario de atención al móvil en el que estar localizado, priorizar el contacto directo con otras personasasí como encontrar alternativas de ocio y tiempo libre al margen del teléfono móvil nos ayudarán a disfrutar mejor del verano y a dejar atrás, aunque sólo sea por unos días, el estrés que implica tener que estar atentos al móvil las 24 horas”, aconseja la Dra. Martín.
 

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