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18.08.16

Vithas Lab Lema & Bandín recomienda hacer controles mensuales de las piscinas para evitar cambios de color como el de las olímpicas de Río

Aconseja contar con una valoración previa antes de utilizar nuevos métodos de depuración como la desinfección ultravioleta o por ósmosis inversa

La división de Medio Ambiente y Bromatología del laboratorio analiza cada año más de un millar de muestras de piscinas
Legionella, enfermedad por E coli, o enfermedades oportunistas, son algunas de las consecuencias más graves de una piscina no depurada  
 
 
Los profesionales de la división de Medioambiente y Bromatología del laboratorio Vithas Lab Lema & Bandín, perteneciente al grupo Vithas que cuenta en toda España con 31 centros: 12 hospitales y 19 centros altamente especializados denominados Vithas Salud, recomiendan hacer controles mensuales a las piscinas para evitar cambios de color, como el sufrido a los ojos de todo el mundo, en las instalaciones olímpicas de Río de Janeiro.   
 
La directora del laboratorio de Medioambiente y Bromatología de Vithas Lab, Ruth Castro Nogueira, señala que el caso de las piscinas olímpicas de Rio de Janeiro que sorprendió a jueces, nadadores y espectadores de todo el mundo, puede tener diversas causas. Este laboratorio vigués realiza cada año más de un millar de muestras de piscinas.  

La presencia de microorganismos en el vaso de la piscina depende en gran medida del tratamiento de desinfección que se utilice. “Es cierto que un mayor número de usuarios, puede hacer que el agua de la piscina sufra más cambios, pero en gran medida si los usuarios cumplen con las medidas de higiene establecidas en la propia piscina no tiene por qué verse afectada el agua”, explica Ruth Castro en relación con una de las posibles causas apuntadas por la organización de los Juegos Olímpicos de Río.   

Otros factores que pueden afectar al agua de la piscina  

Pensando ya en el caso concreto de Galicia, la directora de la división de Medioambiente y Bromatología de Vithas Lab Lema & Bandín, cree que “la lluvia sí puede modificar algunas características del agua, si es excesiva”, y señala que también la orina, por su composición, aporta nitrógeno al agua, “lo cual puede convertirse en amonio, que en estos momentos no está regulado, pero en la legislación anterior de la Comunidad Gallega sí que lo estaba”.   
 
Además, la orina -junto con el sudor- por su composición, “pueden reaccionar con el cloro de la piscina y dar lugar a compuestos irritantes, por lo que es importante que los usuarios de la piscina cumplan con todas las normas higiénicas establecidas”.   

Por eso, antes de abrir una piscina es obligatorio realizar una analítica. La legislación vigente, el Real Decreto 742/2013, de 27 de septiembre, establece que es obligatorio estas analíticas para toda piscina pública y, dentro de las privadas, se diferencia entre las piscinas de comunidades de propietarias, casas de turismo rural o agroturismo, colegios mayores y similares; y las piscinas unifamiliares.   

Mantener el equilibro del agua  
 
Estos análisis sirven para realizar un chequeo general del estado de la piscina. Para Ruth Castro, “lo recomendable es mantener un equilibro del agua” y apunta que para ello es conveniente controlar el pH, la temperatura, y la cantidad de cloro (u otro desinfectante) que se utilice, ya que “la alteración de estos puede provocar un cambio en el comportamiento de los microorganismos que están presentes en el agua y hacer que haya un crecimiento de micro algas que hacen variar el color del agua, o un cambio en el valor del pH junto con alguna variación del cloro.   
 
En España, el pH debe tener entre 7,2 y 8,0; y la mejor manera de que esto se cumpla es con una dosificación exhaustiva de los productos químicos que se empleen (clorhídrico, muriático…) en función del volumen de agua de la piscina.   
 
Otro factor a tener en cuenta para la correcta conservación de una piscina es su temperatura. De hecho, si está climatizada o no, determinará el tipo de analítica que hay que realizar.   

La analítica regular de una piscina es fundamental ya no sólo para su conservación y la salud de sus usuarios, sino también, para la de todas las personas que pasan por sus inmediaciones. A nivel microbiológico, el agua de una piscina puede estar contaminada por diferentes micro organismos.   

Puede causar enfermedades  
 
De hecho, en Galicia y en España existe una legislación bastante estricta en cuanto a los criterios técnico-sanitarios de las piscinas. Actualmente, la legislación establece que, en las piscinas no climatizadas, se deben analizar presencia o no de la bacteria Escherichia coli (que puede causar graves trastornos intestinales) y Pseudomonas auruginosa (que puede originar enfermedades oportunistas).  
 
En el caso de tener una piscina que tenga aerosolización y las piscinas climatizadas se tiene que analizar también los niveles de Legionella spp. Esta última puede provocar la enfermedad de la legionella ya no sólo en personas que se sumerjan en el vaso de la piscina, sino también en aquellas que pasen cerca de la piscina, ya que esta bacteria se transmite por el aire.   
 
Por supuesto, tanto en un caso como en otro, los laboratorios acreditados, como el de Vithas Lab que cuenta con la certificación ENAC, también deben de analizar el pH, el cloro residual (combinado y libre) y la turbidez del agua.   

Tras el análisis de una piscina, el laboratorio Vithas Lab Lema & Bandín emite un informe como adecuada o inadecuada para su uso. En caso negativo, la documentación que se le entrega al responsable de la instalación incluye el informe del ensayo en donde se establecen las medidas correctoras que son necesarias para subsanar el estado anómalo de la piscina. Posteriormente, se realizará otro análisis para confirmar la adecuación de la piscina.  

Analíticas mensuales  
 
Estas analíticas hay que hacerlas antes de abrir la piscina y, posteriormente, de manera mensual; pero también si en el vaso de la piscina se detectan coloraciones extrañas, mayor turbidez de lo habitual. En estos casos es importante averiguar a qué se debe ese cambio como medida mínima de precaución.   
 
Una vez se realice un estudio de lo que ha podido pasar, se pueden iniciar las medidas correctoras. Una vez que éstas se han puesto en marcha, y a simple vista la normalidad vuelve a la piscina, “se debe proceder a realizar una toma de muestra del agua de la piscina y verificar que todos los parámetros están dentro de los límites marcados en la legislación”, asegura Castro.  
 
Por último, Vithas Lab recomienda hacer una evaluación previa de la piscina antes de escoger un nuevo método de desinfección, como la ósmosis inversa o por luz ultravioleta, ya que “no sirven para todas las piscinas: hay que escoger los métodos de desinfección más apropiados”.    
 
El compromiso de Vithas: calidad, innovación y largo plazo  
 
Vithas atiende anualmente a más de 2.900.000 de pacientes en sus 12 hospitales y 19 centros especializados denominados Vithas Salud. Los hospitales están ubicados en Alicante, Almería, Granada, Las Palmas de Gran Canaria, Tenerife, Lleida, Madrid, Málaga, Vigo y Vitoria-Gasteiz. Los centros Vithas Salud se encuentran en Alicante, Elegido, Fuengirola,Málaga, Lleida, Almería y la provincia de Pontevedra, donde están emplazados los centros Vithas Salud Fisium de Pontevedra, Vilagarcía, Marín, Sanxenxo, A Estrada, y Vigo.  
 
En Galicia, el Grupo Vithas también cuenta con los laboratorios Vithas Lab Lema&Bandín de Vigo, Pontevedra y A Coruña que constituyen, junto a su red de 300 puntos de recogida de muestras, un centro de biodiagnóstico referente en el sector.   
 
La apuesta de Vithas por una asistencia sanitaria de calidad va unida al compromiso de inversión permanente en mejora de infraestructuras y dotaciones tecnológicas. Con un modelo de crecimiento que se basa en la diversificación geográfica y la sostenibilidad, el grupo prevé consolidar su presencia nacional ya sea de manera orgánica o mediante adquisiciones.  

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