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Unidad de Atención Domiciliaria

Descripción


La Unidad de Atención Domiciliaria es un servicio privado que el Hospital Vithas Nisa Pardo de Aravaca ofrece en colaboración con +QCuidar y que permite diseñar para cada paciente un plan personalizado de cuidados domiciliarios, adaptado a sus necesidades. Además, proporciona al paciente y sus familiares mayor intimidad y comodidad, y facilita la conciliación familiar.

Los profesionales del Hospital Vithas Pardo de Aravaca realizan una valoración completa de cada caso susceptible de disponer de asistencia domiciliaria y diseñan, junto con +QCuidar, un plan de atención individualizado que contrastan con el paciente y sus familiares para ofrecer soluciones lo más adaptadas posible a sus necesidades de tratamiento, enfocado a facilitar su recuperación.

A continuación, +QCuidar se encarga de poner a disposición de dicho paciente el personal cualificado, enfermeras o auxiliares de enfermería, quienes proporcionan los cuidados de manera coordinada con el equipo médico del hospital. Además, aportan a pacientes y su familia información, formación, soporte y ayuda para asegurar que los cuidados que se presten sean los previstos y garantizar la calidad y seguridad de la atención. Las personas acogidas al servicio de atención domiciliaria cuentan con un teléfono de contacto y un email donde pueden dirigir cualquier consulta.
 

Programas de atención domiciliaria para la edad pediátrica


Los programas de atención a la edad pediátrica han sido diseñados para que el menor pueda permanecer en su entorno familiar y respetar su ritmo de vida.

Además, facilita la conciliación personal y profesional de las familias. Los servicios que ofrece nuestro hospital junto con +QCuidar se dirigen a tres grupos: recién nacido, niño sano y niño con problemas de salud.

El servicio domiciliario de atención neonatal en domicilio está diseñado para facilitar a las familias y al bebe la transición del hospital al domicilio, después de haber permanecido ingresado por algún problema tras el nacimiento (bebes prematuros, bajo peso...). Una vez nuestro especialista pediátrico señale superada la fase aguda y alcanzadas las condiciones adecuadas, se puede proceder al alta y seguir el proceso de desarrollo en el domicilio. De manera coordinada, el médico responsable y los profesionales de +QCuidar establecen un plan de actuación y seguimiento personalizado en función de las necesidades del niño y la familia.

El servicio domiciliario de atención al niño sano está pensado para velar y cuidar la salud de los niños durante el primer año de vida. Cuenta con un calendario de revisiones pediátricas que evita los desplazamientos a consultas externas, que incluyen la evaluación del desarrollo físico del bebé y hábitos de higiene, ayuda en la alimentación del bebé, información sobre los hábitos del sueño, o revisión del desarrollo físico, psicomotor y sensorial, entre otras.

Finalmente, el servicio de atención domiciliaria para niños con problemas de salud está dirigido a pacientes que, tras ser afectados por algún proceso patológico, se encuentran clínicamente estables no sea previsible un empeoramiento a corto plazo, cuenten con condiciones adecuadas en el domicilio y con un cuidador responsable. Se pueden beneficiar del programa los pacientes con enfermedades crónicas (debut diabético, asma, bronquiolitis...), cardiopatía congénita, niños con ostomías, niños con infección en tratamiento parenteral, nutrición parenteral domiciliaria o pacientes quirúrgicos. Pediatras y enfermeras establecen un plan de actuación y seguimiento personalizado en función de las necesidades del niño y la familia.
 

Programas de atención domiciliaria para adultos


El servicio de atención domiciliaria para edad adulta favorece el bienestar del paciente, al encontrarse en su propio entorno, y fomenta su autocuidado y autonomía. Está indicado para personas con diferentes patologías y enfermedades crónicas de larga duración, como:
  • Personas que presentan alguna incapacidad grave potencialmente reversible como consecuencia de haber pasado una enfermedad.
  • Personas que, tras una intervención o proceso agudo, requieren estabilización.
  • Personas que necesiten cuidados o técnicas de enfermería, como cura de heridas complejas, entre otras.
  • Personas enfermas con riesgo de empeoramiento y con dependencia funcional, que requieran, por ejemplo, nutrición artificial o aplicación de tratamientos contra el dolor.
  • Personas con demencias avanzadas, enfermedades crónicas de larga duración, como EPOC, insuficiencia cardiaca, diabetes…
  • Personas con discapacidad física y dependencia funcional elevada, que padezcan enfermedades neurodegenerativas, daño cerebral sobrevenido u otras enfermedades que causen limitación funcional severa.

Profesionales