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19.07.18

La sofisticación técnica de la rinoplastia permite conseguir resultados más predecibles

La rinoplastia es una de las operaciones que mayor crecimiento está experimentando. Entre 15.000 y 20.000 personas se realizan una rinoplastia cada año en España.

La rinoplastia es la operación más delicada que un cirujano plástico puede realizar. Su complejidad reside en que en el proceso de la intervención se mezclan los aspectos funcionales o respiratorios con los estéticos, ya que la función va unida a la mejoría estética en la nariz. Las expectativas del paciente y de qué manera va encajar los cambios en su rostro son otro de los puntos que hacen fascinante pero a la vez complicada esta operación.

El Dr. Ramón Calderón Nájera, cirujano plástico en el Hospital Vithas Nisa Pardo de Aravaca y socio director de FEMM, señala que al año se realizan entre 15.000 y 20.000 operaciones de rinoplastia solamente en España. “Los pacientes acuden cada vez más a Internet para informarse acerca de las diferentes técnicas y entre ellos comentan opiniones, resultados, experiencias… a través de webs especializadas donde mostramos resultados de nuestros trabajos con fotografías antes y después, evidenciando la naturalidad que podemos conseguir cuando operamos una nariz” señala el doctor.

Características de la intervención
Básicamente, las técnicas de rinoplastia se dividen en cerrada y abierta. Las dos técnicas son válidas, aunque cuando la punta nasal es la que requiere mayor atención, recurrimos a una técnica abierta mediante la cual podemos trabajar los cartílagos alares de manera más precisa que con una técnica cerrada.

Cuando solamente es un pequeño caballete o una ligera desviación nasal lo que debemos mejorar en el paciente, la técnica elegida es la cerrada. Cada caso es diferente y el cirujano plástico debe valorar cada aspecto, tanto los estéticos como los relacionados con la función respiratoria, para indicar una u otra técnica.

En cuanto a la anestesia, la técnica más segura para realizar una rinoplastia es la anestesia general. “Tratamos de que los pacientes permanezcan ingresados una noche en el hospital y los vemos en consulta a las 24 horas de haberles dado de alta para retirar un tapón nasal y al cabo de 6-7 días para liberarlos de la escayola o inmovilización del dorso nasal” indica el Dr. Calderón.

La duración de una operación de nariz es variable según los aspectos que haya que trabajar, pero aplicando las últimas técnicas y en una rinoplastia avanzada oscila entre dos y tres horas. Cuando combinamos la operación de nariz con otro tipo de intervención, deben ser operaciones que puedan realizarse boca arriba y que en el postoperatorio el paciente pueda permanecer en esta posición, ya que de otro modo la nariz se inflamaría demasiado y podría verse comprometido el resultado.

El Dr. Calderón señala que la proporción y armonía del rostro deben tenerse en cuenta para consensuar con el paciente qué tipo de nariz vamos a pretender en el resultado. “Tenemos pacientes que nos piden dorsos rectos cuanto más naturales mejor; y en cambio hay otros que prefieren narices más cortas o con ligera curva en el dorso ya que lo consideran más femenino. Para definir exactamente qué resultado es el idóneo en cada caso, son muy útiles las fotografías que nos aportan en las consultas y el análisis de los casos clínicos antes y después a través de la web.”


El resultado de una rinoplastia es definitivo al transcurrir un año desde la intervención

El paciente puede trabajar desde casa a los 2-3 días de la operación desde un ordenador e incorporarse a su vida social o reuniones de trabajo entre los diez días y las dos semanas. Es una operación que no duele, aunque sí que es incómodo permanecer 24-48 horas con la nariz taponada; una vez pasado el periodo de convalecencia, recomendamos cierta protección del sol y evitar deportes de impacto por un periodo de dos meses.

El resultado de la rinoplastia tarda bastante tiempo en ser definitivo entre un año o año y medio. Las zonas de la columela o base nasal son las que más se inflaman y permanecen adormecidas, como con cierto acorchamiento, durante varios meses.

Antes de la intervención es frecuente encontrar asimetrías y alguna puede permanecer en el postoperatorio o ir apareciendo a medida que la nariz va deshinchándose. Por eso, los pacientes son informados antes de operarse de que la tasa de re-intervención tras una rinoplastia ronda el 10% de los casos en cualquier parte del mundo. Estos retoques o re operaciones suelen realizarse al cabo de un año, cuando los tejidos son moldeables de nuevo y podemos valorar sin injerencias de los procesos inflamatorios cuál ha sido el resultado definitivo de la operación.

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