La apnea severa sin tratar aumenta el riesgo de padecer hipertensión, enfermedades cardiovasculares y depresión

La apnea severa sin tratar aumenta el riesgo de padecer hipertensión, enfermedades cardiovasculares y depresión

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• Las posibilidades de padecerla se incrementan con la edad y aunque es más típica del sexo masculino, las probabilidades aumentan en las mujeres tras la menopausia • La disminución de un sueño reparador conlleva excesiva somnolencia diurna, cansancio, trastornos de conducta y metabólicos • La prueba de referencia para establecer el diagnóstico del SAHOS (Síndrome de Apnea/hipopnea Obstructiva del Sueño) es la polisomnografía nocturna (PSG)

Castellón, xxx de octubre del 2020. La apnea del sueño es un trastorno que provoca numerosas y breves interrupciones respiratorias mientras se duerme. Esta alteración se produce por el cierre transitorio de las vías respiratorias superiores (orofaringe) impidiendo que el aire llegue a los pulmones durante ese tiempo. Las posibilidades de padecerla se incrementan con la edad y aunque es más típica del sexo masculino, las probabilidades aumentan en las mujeres tras la menopausia.

Tal como explica la doctora Maribel Andrés, responsable de la unidad de neurofisiología y unidad de sueño del Hospital Vithas Castellón, “lo llamamos apnea cuando el cierre u obstrucción al paso de aire es total, e hipopnea cuando la obstrucción es parcial. Tras estas interrupciones respiratorias, se recupera la normalidad, generalmente precedida de un fuerte ronquido” y subraya “es una patología exclusiva del sueño e implica que el paciente suele dejar de respirar durante al menos 10 segundos y repetirse numerosas veces mientras se está durmiendo, bien sea por la noche o durante la siesta. En los casos más graves, pueden detectarse cifras elevadas superiores a 300 eventos en una noche”.

Según la especialista, “cuando la apnea es severa y se prolonga en el tiempo sin tratamiento, puede llegar a provocar graves problemas en la salud debido a la falta de oxígeno necesaria para el correcto funcionamiento del organismo. Estos eventos respiratorios aumentan el riesgo de hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares como el ictus cerebral y provoca una mayor tendencia a padecer depresión o ansiedad”.

Estas pausas u obstrucciones respiratorias generan una disminución de la cantidad de oxígeno en sangre, retención de anhídrido carbónico, muchos despertares no conscientes, sueño fragmentado y disminución de fases profundas del mismo. “La consecuencia más inmediata y objetivable, -comenta la doctora Andrés-, es la disminución de un sueño reparador que conlleva excesiva somnolencia diurna, cansancio, trastornos de conducta, alteraciones metabólicas, así como problemas cardiovasculares. Son frecuentes los accidentes de tráfico, absentismo laboral e incluso riesgo de cardiopatía isquémica (infartos…)”.

Por esta razón, es muy importante el diagnóstico clínico. La prueba de referencia para establecer el diagnóstico del SAHOS (Síndrome de apnea/hipopnea Obstructiva del Sueño) es la polisomnografía nocturna (PSG). “Se trata del registro de una serie de variables biológicas: actividad bioeléctrica cerebral indispensable para determinar las fases del sueño, registros respiratorios y de frecuencia cardíaca, tono muscular , ronquido , posición corporal... que nos permiten conocer la cantidad y la calidad del sueño, así como la repercusión de las apneas e hipopneas en nuestro cuerpo durante el sueño ”, comenta la responsable de la unidad del sueño de Vithas Castellón.

“Mediante el registro polisomnográfico analizamos la estructura y arquitectura del sueño, -explica la doctora-, y objetivamos que las fases N1 y N2 son de sueño ligero y acontecen cuando la persona comienza dormirse y es en esta fase cuando ocurren la mayoría de las apneas. En las fases más profundas N3 y REM, momento en el que el paciente tiene la mayor relajación muscular, las apneas son más largas”, concluye la doctora Andrés.

La presencia de un número anormal de apneas/hipopneas durante el sueño, asociado con síntomas relacionados con la enfermedad, establece el diagnóstico de SAHOS y permite valorar y cuantificar la gravedad para prescribir las soluciones adecuadas.
 
Los hospitales Vithas son hospitales seguros
 
Los 19 hospitales de Vithas son hospitales seguros para pacientes y profesionales gracias a la implantación de estrictos protocolos de seguridad frente a la covid-19. Entre las medidas implementadas destaca el establecimiento de dos circuitos diferenciados: uno para las personas con síntomas compatibles con la covid-19, y otro para el resto de pacientes.
 
Adicionalmente, suministramos mascarillas y gel hidroalcohólico a todas las personas que acudan al hospital por cualquier motivo. Además, el Grupo está realizando test masivos de detección del virus en todo el personal, que está dotado de todas las medidas de autoprotección necesarias.
 
Una seguridad que siempre ha estado reforzada gracias a que todos los hospitales Vithas implementan los estrictos protocolos de la Joint Commission International, organismo de referencia mundial que acredita la seguridad del paciente y la excelencia asistencial.
 
Para más información: https://preparadosparacuidarte.com/
 
 

Datos de la noticia

  • Centro vithas: Hospital Vithas Castellón

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