Biopsia corial

Características de la prueba
  • Tipo de prueba: Diagnóstico prenatal
  • Duración: xxxx
  • Acompañado: SI

¿Qué es?

La biopsia corial es una prueba invasiva que se realiza entre las semanas 11 y 13 de embarazo en la que se toma una muestra de placenta con el objeto de analizarla en busca de posibles enfermedades genéticas y malformaciones en el caso de fetos que tienen alto riesgo de padecerlas. Se puede realizar por vía transabdominal (a través de la barriga materna) o por via transcervical (a través de cuello de útero).

​Esta prueba consiste en introducir una aguja, pinza especifica o ambas  para obtener material corial, que forman parte del tejido que da lugar a la placenta y que puede considerarse tejido fetal  y posteriormente efectuar el análisis cromosómico

Tiene la ventaja que puede proporcionar información citogenética de manera mucho más precoz que la amniocentesis, entre las semanas 11 y 13 de gestación, y con una demora diagnóstica de sólo 2-7 días.

¿Para qué sirve?

Las indicaciones son las mismas que las de la amniocentesis desde el punto de vista citogenético, y es especialmente indicada cuando se detecta una translucencia nucal aumentada o una malformación en el primer trimestre. Es la técnica de elección para el diagnóstico de enfermedades monogénicas (estudio de biología molecular).

La obtención de la muestra tiene lugar en la misma sala de exploración ecográfica, y se puede hacer mediante una punción abdominal o a través de la vagina y del cuello uterino, siempre con control ecográfico. La elección de una técnica u otra depende de la ubicación de la placenta y de la experiencia de la persona que hace la exploración. Puede ser necesaria anestesia local en caso de elegir la via transabdominal.

El cariotipo se obtiene en 2-3 días (resultado semidirecto) y alrededor de 3 semanas (resultado cultivo). Pudiéndose también realizar QF-PCR i CGH-Arrays como en la amniocentesis.

Es importante que sepamos que la prueba nos informará de posibles anomalías cromosómicas y, por lo tanto, no garantiza que el niño nacerá sin defectos.

¿Cómo he de prepararme?

La biopsia corial se realiza de forma ambulatoria, pero es recomendable acudir acompañada. No es necesario ayuno ni medicación previa, pero sí acudir con ropa cómoda y holgada.  

¿Cómo se hace?

La biopsia corial vía transcervical se realiza, siempre bajo control ecográfico, accediendo a la placenta a través del cuello del útero con una pinza semirrígida o una cánula de aspiración con la que se extrae la muestra de vellosidades coriales. a recogida de la muestra se realiza a través de la vagina y del cuello uterino. En este caso no se punciona la piel, pero deben mantenerse las mismas medidas de antisepsia para evitar infecciones en la placenta. La ecografía se utiliza también para guiar el proceso.

La biopsia corial vía transabdomnal debe realizarse entra las semanas 11 y 14 de embarazo, no antes. Se realiza una punción sobre el abdomen con una aguja hueca (trócar), a través de la cual se introduce el instrumental necesario para extraer la muestra.

¿Qué se siente?

El procedimiento puede ser un poco doloroso y dura alrededor de media hora. Puede notarse una sensación similar a la de una citología, un pinchazo o un dolor menstrual. Las mujeres que se someten a una biopsia de corión pueden experimentar también molestias en la zona abdominal.

Recuperación

Si la madre es RH negativo te pondrán una inyección de inmunoglobulina Rh después de la biopsia de corión (a no ser que el padre del bebé también sea Rh-negativo), porque existe la posibilidad de que la sangre del bebé se mezcle con la de la madre durante el procedimiento.

Se recomienda un reposo de 48-72 horas.

¿Qué riesgos existen?

Aunque es una técnica segura y que se desarrolla bajo el más estricto seguimiento, la biopsia corial puede presentar algunas complicaciones como:

  • Sangrado vaginal, en el caso de que se realice por vía transcervical.
  • Dolor abdominal en la zona de punción, si se realiza por vía transabdominal.
  • Rotura prematura de membranas y de infección del líquido amniótico y las membranas (1%).
  • Riesgo de aborto (inferior al 1%).