- Los cálculos renales pueden provocar complicaciones graves para la salud, como la obstrucción de la vía urinaria, infecciones y deterioro progresivo de la función renal
- El tratamiento de la litiasis renal requiere un enfoque personalizado para cada caso en función de la complejidad del mismo
- El abordaje de la litiasis renal ha cambiado de forma significativa en los últimos años y hoy es posible tratar la mayoría de los casos con técnicas mínimamente invasivas
Las piedras en el riñón suelen asociarse únicamente a episodios urgentes de dolor intenso, pero especialistas del servicio de Urología del Hospital Universitario Vithas Madrid La Milagrosa advierten de que la litiasis renal puede provocar complicaciones graves si no se diagnostica y no se trata de forma adecuada. El equipo de Unidad Renal del centro madrileño señala algunas de las consecuencias menos conocidas y los problemas para la salud que pueden generar las piedras en el riñón: obstrucción de la vía urinaria, infecciones recurrentes y deterioro progresivo de la función renal.
“La litiasis renal es la formación de piedras o cálculos en la orina, pudiendo provocar obstrucción de las vías de excreción de la orina”, introduce el doctor Pablo Quijano Barroso, especialista en Urología del equipo de Unidad Renal del Hospital Universitario Vithas Madrid La Milagrosa. El urólogo explica que la orina contiene varias sustancias minerales, como el calcio, el fósforo, el ácido úrico o los oxalatos, que pueden cristalizar y formar piedras. “Las causas pueden ser múltiples, por lo que cada caso requiere un estudio personalizado para abordar el problema con las recomendaciones o el tratamiento adecuado”, señala el doctor.
Desde Vithas Madrid La Milagrosa recalcan que uno de los principales riesgos es retrasar la consulta médica cuando se detectan los primeros síntomas porque “las piedras pueden obstruir los conductos urinarios y dañar el riñón de forma irreversible”. Dependiendo de su tamaño y localización, los urólogos señalan que estos cálculos pueden impedir el paso normal de la orina, favoreciendo la aparición de infecciones urinarias que, en determinados casos, pueden evolucionar hacia cuadros graves como la pielonefritis o incluso sepsis de origen urinario.
El servicio de Urología advierte de que, aunque los cálculos pequeños pueden eliminarse de forma espontánea o con la ayuda de tratamientos medicamentosos e ingesta abundante de agua, esto no siempre es suficiente y en algunos casos se requiere un abordaje más especializado. Por ello, ante los primeros síntomas, un análisis clínico del sedimento urinario permite identificar los diferentes minerales presentes en la orina y determinar si su concentración es fisiológica, es decir, normal, o patológica, lo que indica un exceso que aumenta el riesgo de formación de nuevas piedras.
“Tras el tratamiento o resolución de una litiasis, es importante realizar un estudio fisioquímico de los cálculos en el laboratorio que nos ayudará a orientar el tratamiento y el resto de las indicaciones necesarias para prevenir la creación de nuevas piedras”, argumenta el especialista en Urología de Vithas Madrid La Milagrosa. También resalta que este análisis es determinante porque el tratamiento de la litiasis requiere un enfoque o estrategia personalizada para cada caso en función de la complejidad del mismo.
“El abordaje de la litiasis renal ha cambiado de forma significativa en los últimos años y hoy es posible tratar la mayoría de los casos con técnicas mínimamente invasivas, como la litotricia extracorpórea por ondas de choque o procedimientos endoscópicos como la ureterorenoscopia, la cirugía percutánea o una combinación de más de una de estas técnicas”, concluye el jefe del equipo de Unidad Renal.





