- Vithas Tenerife advierte del riesgo de lesiones de rodilla por las olas, que pueden provocar desde un esguince a lesiones de ligamentos, tanto dentro como fuera de la rodilla, por lo que hay que tomar ciertas precauciones
¿Caminar por la orilla? Genial, pero cuidado con las lesiones de rodilla. Durante la época estival, caminar por la orilla de la playa es una de las actividades más practicadas por quienes disfrutan de las zonas costeras. Se trata, sin duda, de un gran ejercicio y también puede considerarse una técnica de relajación. Pero hay que tener en cuenta que tal práctica no está exenta de lesiones, y justo en estas zonas es donde pueden ocurrir accidentes, especialmente cuando hay muchas olas y el aire es fuerte.
El riesgo aparece cuando estas olas rompen a la altura de las piernas o los muslos y generan un movimiento brusco sobre la rodilla. “Caminar dentro del agua es una actividad genial. Pero hay que tener cuidado con las lesiones de rodilla por las olas. Pueden provocar desde un esguince a lesiones de ligamentos, tanto dentro como fuera de la rodilla. Incluso si el trauma es muy importante es posible que se produzca una fractura”, explica el doctor Julio López, especialista en traumatología y cirugía ortopédica del Hospital Vithas Tenerife.
Lesiones de rodilla
Generalmente, el principal mecanismo de lesión es una torsión o una entorsis sobre su propio eje, lo que comúnmente se conoce como torcedura o esguince. Ocurre cuando una articulación realiza un movimiento brusco que supera sus límites normales, provocando que los ligamentos se estiren en exceso o sufran una rotura parcial. “El pie queda atascado, posiblemente en la arena, y al girar hace un movimiento brusco que puede provocar la rotura de ligamentos o menisco. Y si el trauma es más directo sobre la rodilla puede provocar una fractura. Cualquiera de estas lesiones puede agravarse si conlleva una caída”, detalla el traumatólogo.
Es más habitual que estas lesiones se produzcan en personas de edad avanzada y/o que presenten poca masa muscular, tengan una marcha o caminata algo inestable y poca estabilidad general. Sumar a estas características un terreno irregular, como suele ser la orilla de la playa es una combinación perfecta para que se produzcan estas lesiones.
Y es que la orilla de la playa se comporta como un terreno irregular, por lo que caminar en su línea exige cierta preparación física y estabilidad corporal. En cualquier caso, para prevenirlo, si se está en la arena húmeda, conviene elegir zonas sin mucha pendiente o piedras, que sea una superficie lo más plana posible, y usar algún tipo de calzado que otorgue más estabilidad.
Cómo evitar complicaciones
“Si se decide caminar dentro del agua, es recomendable hacerlo cuando haya poco oleaje. Aunque pueda parecer más seguro permanecer con el agua a la altura de los tobillos, es precisamente en esa zona donde rompen las olas y el impacto se produce directamente sobre las rodillas. Por eso, cuando las condiciones del mar lo permitan, es preferible situarse con el agua aproximadamente a la altura de la cintura. Esta medida es especialmente importante si hay muchas olas y el aire es fuerte”, destaca el integrante del nuevo equipo de la Unidad de Traumatología y Cirugía Ortopédica del Hospital Vithas Tenerife.
Si pese a todo, se produce la lesión, a primera instancia, lo básico es reconocerla. esta lesión. A veces se logra identificar crujidos, que suelen ser lesiones de ligamento, apalancamientos bruscos de la extremidad. Son signos indicativos de que hay algo de severidad en esto. Otras señales son la limitación para la deambular y la marcha, apoyar o afincar la extremidad. Eso es indicativo de que hay que hacer una parada, salir del agua y tomar la revisión necesaria.
En tal caso, “intente no apoyar la pierna lesionada, salga del agua, colóquese en un terreno firme y mantenga la calma. Después, observe si existe alguna deformidad importante o si el dolor y la inflamación aumentan progresivamente, ya que estos signos indican la necesidad de acudir a un servicio de urgencias o solicitar asistencia sanitaria”, concluye el doctor Julio López.
Sobre Vithas El grupo Vithas está integrado por 22 hospitales y 40 centros médicos y asistenciales distribuidos por 14 provincias. Los 14.500 profesionales que conforman Vithas lo han convertido en uno de los líderes de la sanidad española. Además, el grupo integra a la Fundación Vithas, Vithas Red Diagnóstica y la central de compras PlazaSalud+. Vithas, respaldada por el grupo Goodgrower, fundamenta su estrategia corporativa en la calidad asistencial acreditada, la experiencia paciente, la investigación y la innovación y el compromiso social y medioambiental. Vithas.es Goodgrower.com Síguenos en: LinkedInInstagramTikTokFacebookXYoutube





