- Se trata del tercer cáncer más frecuente en hombres, con unos 30.000 casos nuevos al año a nivel nacional, de los que 1.600 se producen en Canarias
La detección precoz es un arma fundamental frente al cáncer de próstata. Hasta tal punto que permite curar antes y hacerlo mejor, es decir, con menores secuelas. Así lo explica el doctor Matías Gómez, especialista en urología del Hospital Universitario Vithas Las Palmas
“Un diagnóstico precoz y el uso de las herramientas terapéuticas adecuadas acelera el período de curación de la enfermedad. Además, hace posible evitar secuelas relevantes como la disfunción eréctil o la incontinencia urinaria”, continúa el doctor Gómez.
La detección precoz evita secuelas graves del cáncer de próstata. Por ello es tan importante acudir a consulta ante una patología que no tiene síntomas específicos ni señales de alarma. Y que además constituye el cáncer más frecuente en varones a partir de 50 años y el tercero más habitual en hombres. De hecho, presenta unos 30.000 casos nuevos al año a nivel nacional. De ellos, 1.600 se producen en Canarias y cuenta con una mortalidad en las islas de en torno a 300 varones, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).
Detección precoz
“El perfil más frecuente es un varón que suele estar entre los 60 y los 65 años. Tiene buena salud, con una sintomatología miccional leve, no atribuible al cáncer de próstata sino al crecimiento prostático porque esta patología no tiene síntomas determinados. Por eso lo que se hace es intentar detectarlo precozmente. Para ello se realiza tacto rectal, ecografía, resonancia y, sobre todo, detección en sangre de un marcador, el famoso antígeno prostático. Se trata de una proteína que podemos detectar y medir en sangre. Es, sin duda alguna, el mejor marcador tumoral del que dispone la medicina en este momento”, explica el doctor Gómez.
En cuanto a la edad para empezar tales controles, “la Asociación Europea de Urología recomienda comenzar en términos generales a los 50 años, adelantándolo a los 45 en el caso de que haya antecedentes familiares en primer grado, fundamentalmente si su padre ha tenido cáncer de próstata. También aconseja adelantarlo más todavía, a los 40, en aquellos casos muy muy raros en personas que habiendo tenido su padre cáncer de próstata se ha hecho un test genético y aparecen mutaciones BRC, que es algo extremadamente raro”, detalla el urólogo.
Prevención
Tampoco existen unas medidas específicas para prevenir su aparición. “Pero sí podemos adoptar un estilo de vida saludable. Siempre es una medida acertada para la salud en general y disminuye el riesgo de aparición de cualquier patología. Así pues, llevar una vida sana, con una dieta adecuada que incluya fruta y verdura es más que recomendable. Y dormir ocho horas, tener un peso adecuado, o evitar los tóxicos, como los presentes por ejemplo en alimentos ultraprocesados. De hecho, en general todo lo que vaya en favor de una vida sana reducirá nuestra posibilidad de tener cáncer de próstata”, relata el integrante del Servicio de Urología del Hospital Universitario Vithas Las Palmas.
Por último “está la prevención secundaria, que es detectar a aquellas personas que tengan mayor riesgo debido a factores genéticos. Si tu padre o tu abuelo paterno ha tenido cáncer de próstata sería más que recomendable que empieces a acudir a consulta y realizarte controles periódicos pronto. Y si es posible intentar determinar si existe alguna mutación que pueda aparecer tipo BRSA o similares”, concluye el doctor Matías Gómez.





