- El Hospital Vithas Almería pone el foco en la lipoproteína A, un factor de riesgo cardiovascular causante de aterosclerosis, con un origen genético casi en su totalidad y que no produce síntomas, por lo que puede pasar desapercibido, pero que resulta clave para prevenir infartos e ictus
- El Dr. Joaquín Sánchez Prieto, cardiólogo del centro, destaca la importancia de medirla al menos una vez en la vida, ya que “permite identificar a pacientes con un riesgo añadido, reclasificando el riesgo cardiovascular de la población y permitiéndonos actuar de forma precoz para evitar complicaciones futuras”
El Hospital Vithas Almería pone el foco en la lipoproteína(a), conocida como Lp(a), un factor de riesgo cardiovascular con un origen casi en su totalidad genético que sigue siendo bastante desconocido para la mayoría de la población, a pesar de su relevancia en la salud del cardiovascular. Se trata de una partícula similar al colesterol LDL, incluso más aterogénico que este, y cuando aparece elevado, se asocia a un mayor riesgo de infarto de miocardio, ictus y otras enfermedades cardiovasculares. A diferencia de otros parámetros, sus niveles vienen determinados en un porcentaje muy elevado de forma genética, y apenas se modifican con cambios en el estilo de vida.
El Dr. Joaquín Sánchez Prieto, cardiólogo del Hospital Vithas Almería, explica que “la lipoproteína(a) es un factor de riesgo cardiovascular independiente que puede estar elevada incluso en personas con cifras normales de colesterol. Por eso es importante conocerla, porque nos permite detectar a pacientes con un riesgo añadido y reclasificarlos, ya que, de otro modo, podría pasar desapercibido el aumento de riesgo de los pacientes”, afirma.
La prueba para medirla es sencilla, a través de un análisis de sangre habitual, aunque no suele incluirse en las analíticas rutinarias, lo que hace que muchas personas desconozcan sus niveles. “Estamos ante un factor de riesgo silencioso. No da síntomas, pero sí contribuye a la acumulación de grasa en las arterias y puede acelerar el desarrollo de enfermedad cardiovascular ateroesclerótica”, añade el especialista. Por este motivo, distintas sociedades científicas recomiendan medir la lipoproteína(a) al menos una vez en la vida, especialmente en personas con antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular precoz o con otros factores de riesgo.
Una de sus particularidades es que, al tratarse de un marcador casi totalmente genético, basta con una sola determinación para conocer su valor, ya que sus niveles se mantienen estables a lo largo de la vida. “Con una única medición podemos saber si el paciente tiene una predisposición mayor a sufrir eventos cardiovasculares. Esto nos permite adelantarnos y ser más estrictos en el control de otros factores como el colesterol LDL, la tensión arterial o los hábitos de vida”, señala el Dr. Sánchez Prieto.
Se estima que un porcentaje significativo de la población presenta niveles elevados de lipoproteína(a), lo que refuerza la importancia de su detección precoz.
Prevención y abordaje personalizado
Aunque en la actualidad no existen tratamientos específicos disponibles para reducir la lipoproteína(a), los especialistas coinciden en que conocer su valor es clave para mejorar la prevención cardiovascular. “Si detectamos niveles elevados, podemos ser más proactivos en el control global del riesgo del paciente. La clave está en adelantarnos y personalizar el tratamiento y seguimiento”, concluye el cardiólogo del Hospital Vithas Almería.
En esta línea, desde el Hospital Vithas Almería se insiste en la importancia de la prevención y del conocimiento del riesgo cardiovascular individual, apostando por una medicina más personalizada que permita mejorar la calidad de vida de los pacientes y reducir la incidencia de enfermedades cardiovasculares.






