Cáncer oral: la importancia de la auto exploración

Cáncer oral: la importancia de la auto exploración

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El cáncer de mama, el de pulmón o el de colon son algunos de los más oídos. En un lugar algo más escondido está el cáncer oral, cuyo día europeo es el 12 de junio.

El cáncer oral supone en torno al 3% de todos los cánceres que se detectan en España. Hablamos de que anualmente se diagnostican alrededor de 8.200 nuevos casos en todo el país, con una incidencia reseñable en mayores de 50-55 años. Y su tasa de mortalidad es elevada: en 5 años, su supervivencia se sitúa en el 50-60%.

Por eso resulta primordial la detección precoz. Y ahí juega un papel clave la auto exploración. Para descubrir cualquier síntoma que nos pueda hacer sospechar. Por ejemplo, una lesión o herida dentro de la boca: llagas, algunas úlceras induradas, manchitas blancas y, sobre todo, rojizas.

Si cualquiera de ellas no ha curado en 15 días, es fundamental consultar con nuestro médico de Atención Primaria u odontólogo para explorar la lesión.

Se trata de pequeñas lesiones que aparecen en cualquier parte de la cavidad oral. Aunque suelen ser más frecuentes en la lengua (con un 30-40% de los casos), también pueden estar presentes en el suelo de la boca, en las encías o en el paladar duro y blando.

Así que, ante cualquier sospecha de una lesión dentro de la boca, debemos consultar con los profesionales sanitarios. En el País Vasco tenemos un circuito de atención priorizada de pacientes con posibilidad de cáncer oral, para poder facilitar, y establecer, un diagnóstico precoz.

Porque recordemos que este tipo de cáncer afecta más a la lengua, que es un músculo importantísimo para la alimentación, para deglutir, impulsar alimentos hacia atrás y para articular palabras.

El tratamiento del cáncer oral es la extirpación quirúrgica. Y recalcamos que el tiempo es vital porque, cuando se detecta precozmente, las lesiones son aún pequeñas y la cirugía no mutila demasiado. Lo que implica que los pacientes recuperan la calidad de vida previa y terminan hablando y comiendo normalmente.

En cuanto a sus factores de riesgo, el consumo conjunto de alcohol y tabaco es un gran potenciador. También juega su papel la mala higiene bucal. E, incluso, tienen riesgo los pacientes mayores con prótesis bucales mal ajustadas. Su roce continuo puede generar una heridita que, con el tiempo, se convierte en inflamación crónica y degenerar en un cáncer. Por eso resulta importante reajustar las prótesis bucales de forma periódica.

Y no me resisto a recalcar un mensaje final: la detección temprana salva vidas.

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