Tanto para tatuajes como piercings, es imprescindible acudir a establecimientos que cumplan con las normas higiénico-sanitarias, utilicen material estéril y tintas homologadas.
Cada vez más adolescentes muestran interés por los tatuajes y los piercings. Sin embargo, aunque socialmente cada vez están más normalizados, es importante recordar que ambos implican riesgos dermatológicos y de salud que deben conocerse antes de tomar una decisión.
Riesgos asociados a los tatuajes
Los tatuajes son permanentes o muy difíciles de eliminar, por lo que deben considerarse con responsabilidad. Entre los riesgos dermatológicos más frecuentes encontramos:
- Alergias a las tintas, especialmente a los pigmentos rojos, amarillos, verdes y azules.
- Reacciones inflamatorias en personas con psoriasis, líquenes o cicatrices previas.
- Mayor probabilidad de infecciones si no se siguen las pautas higiénicas adecuadas.
Cuidados posteriores esenciales
Después de un tatuaje, la zona suele cubrirse entre 1 y 5 horas con un film transparente. Posteriormente se recomienda:
- Lavar la zona con agua y jabón neutro.
- Secar sin arrastrar, mediante pequeños toques.
- Aplicar crema antibiótica 3 veces al día durante 10 días.
- Tras esta fase, utilizar crema hidratante y evitar el sol durante al menos 2 semanas, aplicando siempre protector solar de factor 50.Es aconsejable evitar piscinas, jacuzzis y baños turcos durante unas 3 semanas. Si aparecen síntomas como dolor intenso, supuración, fiebre o inflamación significativa, debe consultarse a un dermatólogo.
Riesgos asociados a los piercings
Los piercings también conllevan riesgos que no deben subestimarse. Entre ellos:
- Reacciones alérgicas a materiales como níquel, cinc o vanadio.
- Infecciones locales o sistémicas (bacterianas y víricas), como hepatitis, sífilis o tétanos.
- Hemorragias o problemas de cicatrización (queloides, cicatrices sobreelevadas).
- Riesgos dentales en piercings de lengua y labios.
- Mayor riesgo de endocarditis en personas con ciertas cardiopatías.
Cuidados necesarios
En cuanto a los cuidados:
- Lavar la zona 2-3 veces al día con jabón antibacteriano.
- Evitar cremas y maquillaje durante la cicatrización.
- Para piercings en la boca: usar cepillo nuevo, enjuague antibacteriano sin alcohol y evitar alcohol, tabaco, chicle y comidas picantes.
La importancia de acudir a centros profesionales
Tanto para tatuajes como piercings, es imprescindible acudir a establecimientos que cumplan con las normas higiénico-sanitarias, utilicen material estéril y tintas homologadas. Estos procedimientos no solo son estéticos: mal realizados pueden provocar complicaciones serias. Abte cualquier duda, consulta con un profesional.



