- Se convierte en uno de los pocos hospitales de España en abordar la extirpación completa de la próstata y tejidos circundantes, sin invadir la cavidad peritoneal
- La precisión del Da Vinci protege las estructuras responsables de la continencia y de la función sexual, disminuye el dolor y acelera la recuperación del paciente
En su apuesta por la cirugía robótica y de precisión, Vithas Vigo ha estrenado el robot quirúrgico Da Vinci —el primero que se instala en un hospital privado del sur de Galicia—, con la intervención de cuatro pacientes urológicos. El nuevo sistema robótico, que asistirá a cirujanos de Vithas Vigo en cinco especialidades, se está aplicando ya en cirugías de cáncer de próstata y de vejiga, en la extirpación de tumores renales, preservando el riñón, y en reconstrucciones complejas de la vía urinaria.
En la cirugía de cáncer de próstata, Vithas Vigo incorpora el Da Vinci a la técnica de prostatectomía radical (extirpación completa de la próstata y tejidos circundantes), con acceso extraperitoneal, es decir, sin invadir la cavidad peritoneal. Se trata de un abordaje de vanguardia, que se realiza en muy pocos hospitales de España, capaz de transformar una cirugía compleja en un procedimiento mínimamente invasivo, con menos incisiones, sangrado, dolor posoperatorio y reincorporación más rápida del paciente a la vida diaria. El cirujano cuenta con mayor seguridad y precisión quirúrgica para intervenir en áreas de difícil acceso o en tejidos que deben preservarse, como son las estructuras responsables de la continencia y de la función sexual, sin comprometer la curación oncológica.
“La incorporación del robot Da Vinci es un salto cualitativo asistencial importante para Vithas Vigo. Supone acercar a nuestros pacientes la mejor tecnología quirúrgica disponible y ofrecer procedimientos más precisos, menos invasivos y con mejores resultados”, destaca Ciro Cabezas, gerente de Vithas Vigo.
“El abordaje extraperitoneal en las prostatectomías radicales es una técnica pionera, disponible en muy pocos centros, y la que más evidencia acumula en beneficios para el paciente. Requiere además de alta especialización y probada experiencia en cirugía robótica”, señala Manuel Carballo, responsable de cirugía robótica urológica de Vithas Vigo.
En tratamientos de cáncer renal, Da Vinci extirpa el tumor y conserva el resto del riñón, preservando la función renal a largo plazo. En las cirugías reconstructivas de la vía urinaria, su visión 3D ampliada y el control milimétrico del instrumental del robot permiten abordar procedimientos de alta complejidad con mayor seguridad y mejores resultados.
El sistema robótico Da Vinci está integrado por una consola quirúrgica, desde la que el cirujano controla y maneja el endoscopio 3D y los instrumentos articulados EndoWrist, un carro para el paciente con cuatro brazos quirúrgicos y una torre de imagen. El cirujano opera sentado sobre la consola, desde donde maneja virtualmente las pinzas, con visión en 3D y aumento de gran precisión. El sistema traduce los movimientos de las manos del médico en impulsos que son trasmitidos a los brazos robóticos, permitiendo llegar a zonas de difícil acceso, eliminando el temblor fisiológico, los movimientos involuntarios y aquellos provocados por cansancio postural.








