Llega el verano, las vacaciones escolares y el buen tiempo lo que anima a pasar más horas al aire libre. Es importante recordar a la importancia de tomar medidas preventivas para asegurar una temporada estival saludable y libre de riesgos y sustos.
Con la llegada del verano y el inicio de las vacaciones escolares, el buen tiempo anima a pasar más horas al aire libre. Sin embargo, también supone ciertos riesgos para los niños en verano, que pueden reducirse con precauciones sencillas.
Es importante recordar a las familias la importancia de tomar medidas preventivas para asegurar una temporada estival saludable.
¿Qué tenemos que tener en cuenta?
- 1. Protección solar
Los niños menores de 6 meses no deben ser expuestos directamente al sol y tampoco han de usar ninguna crema solar. La ropa es la forma más útil de fotoprotección. Se recomienda usar prendas de manga y pantalones largos y cubrir la cabeza con gorras de visera ancha.
En niños mayores de 6 meses se deben aplicar fotoprotectores de amplio espectro (SPF 50+). Se recomienda el uso de fotoprotectores con filtros físicos o minerales en menores de 2 años, evitando los filtros químicos solares.
La fotoprotección es recomendable incluso en días nublados. Es necesario repetir la aplicación cada dos horas o tras cada baño. La piel infantil es especialmente vulnerable, y la exposición al sol sin cuidados puede tener efectos perjudiciales tanto inmediatos como a largo plazo.
- 2. Hidratación constante y adecuada
Durante el verano, el riesgo de deshidratación se incrementa, sobre todo en niños activos. Hay que ofrecer agua de manera regular, aunque no manifiesten sed. También resultan beneficiosas las frutas ricas con alto contenido en agua, como la sandía o el melón, y se recomienda evitar bebidas azucaradas o con cafeína.
Los lactantes menores de 6 meses es probable que demanden tomas al pecho más frecuentemente si son alimentados con lactancia materna. Los bebés alimentados con fórmula también demandarán ser alimentados con más frecuencia. Hay que recordar que la única fuente de hidratación para los menores de 6 meses es la leche, tanto materna como artificial; ya que por debajo de los 6 meses no necesitan agua y ofrecérsela puede conllevar riesgos.
La preparación de biberones ha de seguir las proporciones exactas de un cazo raso de leche en polvo por cada 30 ml de agua. Nunca se han de cambiar las proporciones de agua y leche en polvo, ya que puede causar problemas de salud graves.
- 3. Prevención del golpe de calor
Es fundamental evitar la exposición solar en las horas más intensas del día (entre las 12 y las 17h), vestir a los niños con ropa fresca y ligera, y jamás dejarlos solos dentro de un vehículo, aunque sea por unos minutos. Tampoco se deben tapar los carritos de los bebés con una muselina. La temperatura que se genera bajo la misma puede aumentar muy rápidamente.
El golpe de calor es una emergencia médica que puede resultar muy peligrosa en la infancia.
- 4. Seguridad en entornos acuáticos
La supervisión ininterrumpida por parte de un adulto es imprescindible cuando los menores se encuentren en piscinas, playas o ríos. Aunque sepan nadar, un descuido puede tener consecuencias trágicas. Asimismo, es aconsejable enseñar normas básicas de seguridad acuática desde edades tempranas.
- 5. Protección frente a picaduras
Para minimizar el riesgo de picaduras, se recomienda vestir a los niños con ropa clara que cubra la piel, evitar el uso de colonias intensas y aplicar repelentes adecuados a su edad. También es aconsejable revisar el cuerpo tras las salidas al campo, sobre todo ante la posible presencia de garrapatas.
- 6. Juego seguro al aire libre
La actividad física en exteriores es saludable, pero conviene revisar previamente las áreas de juego, evitar superficies resbaladizas o excesivamente calientes y asegurarse de que los niños utilicen calzado y elementos de protección adecuados (como casco y rodilleras).



