Cinco cosas que no sabías sobre el dolor crónico persistente

Cinco cosas que no sabías sobre el dolor crónico persistente

Lorena Ormazabal Muñoz

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El dolor es una señal del sistema nervioso de que algo puede estar mal. Es una sensación desagradable, como un pinchazo, hormigueo, picadura, ardor o molestia.

El dolor crónico es el que persiste o se repite en un período de tres meses, persiste un mes después de la resolución de una lesión tisular aguda o acompaña una lesión que no cicatriza. Las causas incluyen trastornos crónicos cómo puede ser cáncer, artritis, diabetes; lesiones como hernias de disco, torsión del ligamento; así como muchos trastornos de dolor primario cómo pueden ser cefaleas crónicas, dolor neuropático o fibromialgia.

Los factores psicológicos pueden amplificar el dolor persistente. Por lo tanto, el dolor crónico puede aparecer fuera de proporción en relación con los procesos físicos identificables.

La prevalencia del dolor no para de aumentar, y en gran parte se debe a que no entendemos cómo funciona y cuál debe ser el modo de actuar.

A continuación, te contamos varias cosas que seguramente no sabías sobre el dolor:

  1. El dolor no es lo mismo que el daño:

El dolor es una percepción, pero no siempre nos avisa de que hay daño en los tejidos. Es posible tener mucho dolor y no tener daño. Y es posible tener mucho daño y no tener dolor. Lo importante es realizar un buen diagnóstico para realizar el tratamiento adecuado.

  • Aunque exista dolor sin daño no es psicológico:

Si el dolor que tenemos no va asociado a un daño en el tejido o no se ve nada en las pruebas, no quiere decir que sea psicológico. El dolor siempre es real y está asociado a un organismo en estado de alerta. Aunque esa alerta esté injustificada.

  • El dolor no lo genera la persona:

La persona padece el dolor, no lo genera o se lo imagina la persona. Esta idea puede hacernos sentir culpables cuando la realidad no tiene nada que ver con eso.

  • El dolor crónico es reversible:

Uno no nace con dolor crónico y la realidad es que el cuadro clínico es reversible gracias a la neuroplasticidad. El organismo y el cerebro cambian constantemente. Sólo hay que dar un buen diagnóstico y abordar todos los factores que perpetúan el dolor.

  • El tratamiento del dolor debe ser multidisciplinar:

Como hemos dicho, se tienen que abordar todos los factores que perpetúan el dolor. Esto puede requerir de la acción de diferentes profesionales para influir en todas las esferas de la persona que juegan un papel en el cuadro clínico.

En el Instituto de Neurociencias de Vithas contamos con profesionales que trabajan en equipo y son expertos en el abordaje del dolor crónico desde el conocimiento de la neurociencia. Ya tengas migraña, fibromialgia o dolor crónico de alguna articulación.

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