Hilos tensores. Qué son, cuántos tipos hay y cuáles son sus principales beneficios

Hilos tensores. Qué son, cuántos tipos hay y cuáles son sus principales beneficios

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Los hilos tensores son filamentos del grosor de un cabello de diferentes materiales, pero todos biocompatibles, esto quiere decir que, en la mayoría de los casos, no producen alergias ni rechazo por parte de la paciente. Conocidos también como hilos mágicos o japoneses, logran combatir la flaci...

Los hilos tensores son filamentos del grosor de un cabello de diferentes materiales, pero todos biocompatibles, esto quiere decir que, en la mayoría de los casos, no producen alergias ni rechazo por parte de la paciente.

Conocidos también como hilos mágicos o japoneses, logran combatir la flacidez en la cara de forma rápida, segura y sin pasar por el quirófano. Los más utilizados en estética son los hilos de polidioxanona, un material reabsorbible y compatible con el organismo. Los hilos tensores se utilizan en otros campos de la medicina, como la cirugía cardiaca, así que son seguros, nada invasivos, y se pueden hacer retoques.

Tipos de hilos tensores

  1. Hilos tensores monofilamento.

Indicados para trabajar zonas como el ovalo de la mandíbula y la papada, aunque se pueden aplicar en toda la cara.

  1. Hilos tensores multifilamento.

Con un grosor mayor que los hilos monofilamento, están compuestos por varios hilos y con ellos se consigue un efecto relleno muy natural. Sirven, además, para redensificar la piel.

  1. Hilos tensores espiculados o adentados.

Este tipo de hilos sirven para dar más tensión que los hilos normales, favoreciendo el efecto lifting. Más gruesos que los monofilamento se diferencian de estos en la tracción que producen en la piel gracias a las espículas o dientes que tienen. De esta manera se consigue devolver a la piel un aspecto más terso y firme densificando los tejidos faciales. Sus principales usos van encaminados al tratamiento del descolgamiento de las mejillas, la pérdida de la definición en la parte de la mandíbula y la flacidez del cuello.

En resumen, los hilos tensores estimulan de forma masiva el colágeno en la piel con lo que el paciente observara más cuerpo y tensión en su piel, y eso mejorara la flaccidez.

Principales beneficios

Ahora que ya conoces en qué consisten los hilos tensores, así como sus principales tipos, vamos a exponer cuáles son sus beneficios.

Antes de nada, debemos tener presente que sus efectos no son para siempre y que tienen una duración de unos seis meses, pudiéndose prolongar hasta un periodo máximo de año.

  • Combaten la flacidez, estimulando el colágeno dérmico y mejorando la calidad de la piel.
  • Permiten retomar la actividad cotidiana de manera inmediata, tras realizarse el tratamiento. No requieren de hospitalización.
  • Se trata de un procedimiento corto (entre 30 y 60 minutos).
  • No recurren a la anestesia general, ya que el tratamiento se realiza con anestesia local.
  • Son totalmente compatibles con otros tratamientos tipo Botox, Plasma Rico en Plaquetas y rellenos con Ácido Hialurónico.
  • No provocan dolor, aunque a vece sí pueden traer consigo una ligera molestia.
  • Son completamente reabsorbibles y biocompatibles.
  • Estimulan la producción natural de colágeno, una sustancia que mantiene la piel tersa y elástica.

Aunque no se puede aplicar al 100% de los pacientes, los hilos tensores no suelen producir reacciones alérgicas.

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