Urgencias navideñas. ¿Cómo evitarlas?

Urgencias navideñas. ¿Cómo evitarlas?

Vithas Vitoria

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Las celebraciones navideñas son una época de felicidad y alegría. Pero son también una época en la que existen riesgos para la salud que llevan a las Urgencias médicas a incrementarse en torno a un 25%.

Existen varias situaciones que nos pueden hacer pasar por este servicio durante las fechas Navidades. Es importante saber cómo evitar las urgencias navideñas para evitar unas fiestas sin contratiempos. Dr. Marco Antonio Moras Hernández, coordinador de Urgencias del Hospital Vithas Vitoria, da una serie de consejos en este sentido:

1. Problemas digestivos:

Es común comer y beber en exceso durante las fiestas. Pudiendo ocasionar ingestas agudas gastrointestinales y causando daños a la salud como: gastroenteritis, colitis, dispepsias, reflujos gastroesofágicos, etc. Muchas veces pueden llegar a generar complicaciones mucho más graves como colecistitis y pancreatitis, entre otras.

Por lo que resulta recomendable moderar el consumo de alimentos y que sean lo más sanos posibles para evitar estas comunes complicaciones de urgencias navideñas.

2. Intoxicaciones alimentarias:

El consumo de alimentos perecederos y el manejo inadecuado de los restos pueden conllevar a intoxicaciones alimentarias. Estas pueden ocasionar reacciones alérgicas e infecciosas como urticarias, enterocolitis y otras mucho más graves.

Resulta importante asegurarse de que la comida a elaborar no haya sobrepasado su fecha de caducidad. En este contexto, es importante que permanezca bien conservada, que queden bien cocidas y que las sobras sean refrigeradas.

La prevención de la contaminación de los alimentos es fundamental para evitar intoxicaciones alimentarias y urgencias navideñas.

3. Intoxicaciones etílicas:

En Navidad se suele hacer un consumo excesivo de alcohol. En algunos casos puede hacer que terminemos en los servicios de Urgencias. El motivo puede ser por intoxicaciones etílicas, por atragantamientos o por lesiones traumáticas, ya sean ocasionadas por caídas o por riñas.

Hay que poner especial atención a los poteos precomidas que pueden hacer que nos sentemos a la mesa con una considerable carga de alcohol. Esta puede verse incrementada durante la comida con vinos, cervezas y chupitos.

Es importante moderar el consumo de alcohol durante las comidas y limitar las mezclas entre las bebidas o con otras sustancias.

4. Atragantamientos:

Cualquier persona, de cualquier edad y en cualquier momento de la vida, puede tener un atragantamiento. Podemos tener un gran susto o una asfixia severa e incluso la muerte.

Existen personas con mayor predisposición como los niños pequeños, los adultos mayores, los enfermos y las personas con discapacidad.

Además, existen patologías propias de personas mayores o discapacitadas que les predisponen a los atragantamientos. En este contexto, puede haber disfagia, que es una dificultad para la deglución. Cuidado con las urgencias navideñas.

Con mucha frecuencia los niños pequeños sufren atragantamientos. Estos pueden ser por ingestión de piezas navideñas decorativas, chucherías o comidas que no suelen comer. Todo ello puede deberse a una inadecuada supervisión de sus padres, que bajan la guardia y se relajan, por el ambiente festivo.

También durante las fiestas navideñas estas situaciones pueden ser comunes debido a la gran acumulación de comidas familiares y sociales en muy corto periodo de tiempo. Además, influye la toma de bebidas espumosas, la mezcla de texturas de los alimentos y el consumo de otros que son típicos de esas fechas como los turrones y las uvas.

Es muy importante poner el mayor foco de atención en este tipo de personas y en estos factores predisponentes.

5. Caídas y traumatismos:

Las decoraciones festivas pueden aumentar el riesgo de caídas y lesiones traumáticas al colocarlas, tanto en el interior como en el exterior de las viviendas.

También se debe prestar especial atención al estado del suelo en exteriores. Aquí las condiciones climáticas pueden generar suelos resbaladizos y las decoraciones pueden obstaculizar lugares que normalmente están libres al tránsito.

Sumamos a todas estas condicionantes la excesiva ingestión de bebidas alcohólicas. Es un factor de riesgo de urgencias navideñas.

Prestar mayor atención y utilizar calzado adecuado ayudará a prevenir las caídas y las lesiones traumáticas. Las más frecuentes son contusiones, esguinces, heridas, fracturas, entre otras.

Debe de evitarse la realización de instalaciones eléctricas sin las adecuadas protecciones y conocimientos, al igual subir a alturas sin las adecuadas sujeciones y soportes.

6. Accidentes de pirotecnia:

El uso de la pirotecnia es muy común durante las celebraciones navideñas. Esta puede ser la causa de lesiones oculares, auditivas, quemaduras, heridas o amputaciones.

Siempre se debe usar gafas protectoras al manipular fuegos artificiales o petardos. También ha que mantenerse a una distancia segura. Además hay que limitar la exposición al ruido explosivo para prevenir daños auditivos.

Por supuesto tampoco nunca se debe dejar que un niño manipule ninguno de estos peligrosos artefactos.

7. Salud mental: estrés, ansiedad y depresión

En esta época de fiestas Navideñas muchas personas pueden llegar sentirse sometidas a gran estrés y ansiedad.

Algunas personas se sienten solas o sufren el síndrome del nido vacío. Esto hace referencia a la nostalgia por alguna pérdida significativa en su vida que le genera tristeza.

En este contexto, es importante ser solidarios con las personas de nuestro entorno que puedan ser vulnerables a esta situación de riesgo psicosocial.

También es recomendable  no rellenar el calendario de planes y tomarse tiempos libres para descansar. También es necesario hacer planificaciones objetivas sobre las compras anticipadas, estableciendo límites realistas.

8. Descompensación de enfermos crónicos:

Es muy frecuente que las fiestas navideñas ocasionen algunas irregularidades en la atención de los pacientes con enfermedades crónicas. Ya sea por excesos de confianza en su estabilidad o por evitar que se sientan minimizados. También hacer excepciones inherentes a la celebración o por verdaderos descuidos es perjudicial para la salud.

Todo ello puede ocasionar descompensaciones de las enfermedades de base, con serias y lamentables complicaciones. Estas situaciones pueden requerir de esmerados cuidados hospitalarios y, pese a todo, ocasionar desenlaces fatales.

Siempre se deben controlar los excesos sobre todo en los pacientes con enfermedades cardiovasculares. Por tanto, se debe vigilar la hipertensión arterial, la cardiopatía isquémica y la insuficiencia cardiaca, y las enfermedades endocrinometabólicas como la diabetes mellitus.

En todas ellas, las ingestas desproporcionadas de sales, alcoholes, azúcares y grasas puede producirles descompensaciones y desencadenar problemas mayores.

Por ende, es muy importante mantener el cuidado alimentario y farmacológico de las personas con enfermedades crónicas. Se deben adaptar los platos y horarios a sus necesidades especiales.

9. Infecciones respiratorias:

Durante el invierno, las infecciones respiratorias son muy comunes. Con las reuniones sociofamiliares pueden aumentar los riesgos de contagios.

Resulta muy importantes los lavados de manos, las mascarillas, los utensilios personales y las distancias sociales para prevenir infecciones respiratorias.

10. Disfrutar, pero sin descuidarnos. Es posible

Resumiendo, disfrutar de la Navidad no significa tener que descuidarnos de las medidas imprescindibles para mantener una buena salud. Se debe evistar convertir ese momento de tanta felicidad en un desagradable suceso para uno y para los seres queridos.

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