Neurofisiología y trastornos del sueño en Vithas Madrid La Milagrosa
La Neurofisiología es la especialidad orientada al estudio funcional del sistema nervioso central, periférico y autónomo mediante tecnología avanzada de alta precisión. Su finalidad es diagnóstica, pronóstica y, en determinados casos, terapéutica, permitiendo una valoración objetiva de múltiples patologías neurológicas.
Para ofrecer una atención altamente personalizada, estructuramos nuestra actividad en dos grandes áreas asistenciales:
Neurofisiología Clínica
Orientada al estudio funcional de patologías neurológicas complejas mediante técnicas electrofisiológicas avanzadas que permiten evaluar nervios, músculos, vías centrales y actividad cerebral.
Unidad de trastornos del Sueño
Centrada en el diagnóstico integral de alteraciones del sueño y la vigilia, con abordaje multidisciplinar y especial foco en hipersomnolencias centrales, insomnio y trastornos respiratorios del sueño.
Área de Neurofisiología Clínica
Se trata de un área de alta especialización que integra desde técnicas convencionales hasta procedimientos de máxima complejidad tecnológica para el diagnóstico, seguimiento y apoyo terapéutico de enfermedades neurológicas.
Las exploraciones se orientan al estudio funcional del sistema nervioso central y periférico, organizándose en tres grandes bloques:
Enfermedades neuromusculares
Potenciales evocados
Electroencefalografía
Enfermedades neuromusculares
Existen más de cien entidades neuromusculares que pueden manifestarse con debilidad, alteraciones sensitivas o trastornos del control motor. Afectan tanto a los nervios motores responsables de los movimientos voluntarios (extremidades, musculatura axial) como a las vías sensitivas.
Entre las patologías más representativas se encuentran la Esclerosis Lateral Amiotrófica, la Miastenia Gravis, neuropatías y miopatías de diversa etiología.
La Unidad dispone de equipamiento avanzado para el estudio integral de estas enfermedades, incluyendo técnicas de alta complejidad como el jitter, procedimiento altamente especializado que requiere experiencia técnica específica y que no está ampliamente disponible en todos los centros.
Las principales técnicas diagnósticas incluyen:
Electromiografía (EMG): registro de la actividad eléctrica muscular mediante aguja concéntrica para analizar la respuesta neuromuscular durante la contracción.
Neurografía: estimulación eléctrica de nervios periféricos para valorar la velocidad y calidad de conducción nerviosa.
Reflejos de larga latencia: onda F, reflejo H, blink reflex y reflejo óculo-palpebral.
Estimulación nerviosa repetitiva: especialmente útil en patologías de la unión neuromuscular.
Jitter o electromiografía de fibra única: técnica de alta precisión para el estudio de enfermedades de la placa motora, como la miastenia gravis, que analiza la variabilidad temporal entre fibras musculares de una misma unidad motora.
Densidad de fibras musculares.
Análisis individualizado de potenciales de unidad motora (PUMs).
QST (Quantitative Sensory Testing).
Potenciales evocados
Los potenciales evocados permiten evaluar la actividad eléctrica generada en las vías centrales del sistema nervioso —médula espinal, tronco encefálico y cerebro— tras la aplicación de estímulos específicos.
Constituyen una herramienta fundamental en el diagnóstico y seguimiento de enfermedades desmielinizantes como la Esclerosis Múltiple, entre otras patologías neurológicas.
Se realizan estudios multimodales adaptados a cada caso clínico:
Potenciales evocados somatosensoriales: análisis de la vía sensitiva periférica y su integración central.
Potenciales evocados visuales: valoración funcional de la vía visual más allá del componente estrictamente oftalmológico.
Potenciales evocados auditivos de tronco cerebral: estudio de la vía auditiva central.
Potenciales evocados cognitivos.
Electroencefalografía (EEG)
La electroencefalografía permite registrar la actividad eléctrica cerebral con alta resolución temporal. Es una técnica esencial en la evaluación de crisis epilépticas y otros eventos paroxísticos.
En situaciones clínicas complejas o cuando se requiere una caracterización detallada de los episodios, se realiza monitorización prolongada mediante vídeo-EEG, combinando registro electroencefalográfico continuo con grabación simultánea en vídeo. Esta metodología facilita la correlación electro-clínica precisa de los eventos, utilizando montajes de alta densidad de electrodos cuando está indicado.
Área de Trastornos del Sueño
El objetivo de esta área es el diagnóstico integral y el seguimiento de las alteraciones del sueño, en coordinación con otras especialidades hospitalarias cuando la patología lo requiere.
El abordaje es multidisciplinar, estructurado en torno a la consulta especializada de sueño dirigida por el Dr. Rafael del Río, acreditado como especialista en Medicina del Sueño. Desde esta consulta se planifican y coordinan las exploraciones diagnósticas y el tratamiento individualizado.
Se evalúan todas las patologías recogidas en la clasificación internacional ICSD-3, incluyendo:
Insomnio.
Trastornos respiratorios del sueño (como el síndrome de apneas).
Trastornos centrales de hipersomnolencia, incluida la narcolepsia.
Alteraciones del ritmo circadiano sueño-vigilia.
Parasomnias (sonambulismo, enuresis nocturna, entre otras).
Trastornos del movimiento relacionados con el sueño, como el síndrome de piernas inquietas.
Las técnicas diagnósticas disponibles comprenden:
Vídeo-polisomnografía nocturna.
Estudios de noche partida y titulación.
Test de Latencias Múltiples de Sueño (TLMS).
Test de Mantenimiento de la Vigilancia (TMV).
Actigrafía.
Pruebas atencionales como SART y PVT.
Asimismo, se dispone de un programa estructurado de Terapia Cognitivo-Conductual dirigido a pacientes con insomnio crónico.
En el ámbito de las hipersomnolencias centrales, la Unidad mantiene una destacada actividad docente e investigadora vinculada a redes europeas especializadas en narcolepsia, consolidando un posicionamiento de referencia en este campo.


