Rafael Fraile Pérez-Cuadrado: "Creo firmemente en la formación, en el trabajo y en el esfuerzo"

Rafael Fraile Pérez-Cuadrado:

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ENTREVISTA al Director del Instituto Materno Infantil en el Hospital Vithas Medimar.

Por  ADRIÁN SALMERÓN SEVILLA

Pregunta: ¿Qué fue lo que le movió a usted elegir esta profesión frente a otras?

Respuesta:  Creo que haber elegido la medicina frente a otras profesiones proviene de una larga tradición familiar. Mi bisabuelo fue médico al igual que su hijo, el cual de seis descendientes que tuvo eligieron este oficio cuatro.

De mi familia siempre he mamado el ver cómo se cura y cómo se habla de medicina. Ambas cosas desde muy pequeño me atraían y por ello en varias ocasiones para lograr escuchar las sesiones clínicas que mi abuelo y sus colegas tenían me escondía debajo de la mesa de su salón, quedándome dormido en muchas ocasiones. También acompañaba a mis tíos a los hospitales para ver cómo sanaban a la gente y cómo eran capaces de restituir la normalidad a las personas que ellos trataban.
 

P:  ¿Qué es lo que le hizo decantarse por este campo de la medicina y no por otros?

R:   Pienso que la ginecología es una especialidad muy amplia, tanto médica cómo quirúrgica. En esta, hay una parte médica y otra que da la posibilidad de utilizar las manos en la cirugía. Este campo me apasiona y es una de las partes más importantes que actualmente desarrollo.

Me decliné por ella debido a que opino que el cuidado a la mujer, a ese ser que es el que aporta la vida, es lo más importante que he podido hacer.
Desde pequeño cuidaba a mi madre cuando estaba embarazada y siempre he cuidado de mis hermanas pequeñas. Todo lo que ha sido una mujer siempre he cuidado de ella.
 

P: ¿Cómo ve usted actualmente la sanidad pública?

R: Considero que estamos en un país privilegiado, en el cual todos tenemos este este derecho; pero también hay que entender que la sanidad se sufraga con el dinero que tenemos, dinero el cual el presidente intenta repartir para lograr que llegue a todos.  Gracias a esto, tenemos una sanidad con déficit, siendo este un déficit normal.

A la sanidad pública le hace falta mucho. Personalmente quitaría al funcionariado, ya que pienso que la gente tiene que trabajar por objetivos. Las personas que trabajan por un sueldo establecido muchas veces están poco alentadas. No es lo mismo trabajar en un despacho atendiendo a treinta pacientes frente a otros que ven cinco pacientes y cobran lo mismo, haciendo esto que se generen muchos desequilibrios.

Otro problema que tiene la sanidad es el abuso que la gente hace de ella constantemente de forma incorrecta.
 

P:  ¿Qué siente usted cada vez que trae al mundo a un nuevo bebé?

R:  Cada vez que tengo que llevar un embarazo, que veo una ecografía y veo latir un corazón con unas seis semanas se despierta siempre en mí una sensación de plenitud, de vida; pero cuando acompañas a una mujer durante todo el embarazo, que es lo bonito que tiene la sanidad privada, y llega el día del parto y esa mujer que ha confiado tanto en ti la tienes en el paritorio, siendo capaz de cruzar miradas conmigo, me provoca una sensación espectacular. Traer al mundo un bebé es muy bonito.

Desde hace diez años conforme en niño nace pido a la madre sus manos para que lo recoja y se lo lleve a su cuerpo para que este sienta el calor de su bebé. Esa momento de cómo tanto madre y bebé se miran es muy bonito.

P:  ¿Investiga usted actualmente algún campo de la medicina?

R:  Tengo varias parcelas de investigación. La primera parcela más importante que tengo es la medicina fetal. Desde hace muchos años me dedico al diagnóstico prenatal debido a que me empeñé en que no se podía castigar a la mujer mayor de treinta y cinco años, debido a que considero que esta no es un factor de riesgo para alteración cromosómica.

Hoy en día, el 42% de mi población tiene más de treinta y cinco años, por lo que si pinchase las barrigas únicamente de mujeres mayores de treinta y cinco años, asistiría a una amniocentesis casi a una de cada dos mujeres, resultando esto imposible.

En el año 2005 inicié un trabajo gracias a estas investigaciones denominado Fetal Test y en 2006 estuve en Londres con un reconocido catedrático de medicina fetal en la King´s College, donde me formé en esta parcela. Con ello, cada año voy consiguiendo reducir el número de amniocentesis, logrando así reducir las pérdidas fetales, campo de estudio muy importante también.                                        
                                                                                                   

Otro campo que para mí es importante su estudio es la patología mamaria, ya que consideré que si iba a ser responsable de operar las mamas de las mujeres que tenía a mi cargo debía formarme correctamente.

Estudié en A Coruña cirugía oncoplástica para poder dar a mis mujeres cuando las opero de cáncer de mama la mejor medicina y la mejor cirugía también.

Lo último en lo que estoy trabajando es en la cirugía laparoscópica. Gracias a ella, llevo operando más de catorce años a mis mujeres a través del ombligo para evitar que tengan barrigas abiertas intentando así salvar los úteros. Hoy en día estamos trabajando sobre el cáncer de mama y los receptores hormonales.

P: ¿Cómo ve usted la actual ley del aborto?

R: No estoy a favor ni en contra del aborto ya que no soy quién para juzgar a nadie. He tenido la suerte de tener cuatro hijas sanas y nunca verme en la situación de decidir entre un niño que viene mal o bien, por tanto no juzgo a la persona que toma la decisión ante una malformación fetal que considere más o menos oportuna.

Con respecto a la ley del aborto pienso que únicamente se debería de permitir la interrupción del embarazo en el caso de una supuesta malformación en el feto incompatible con una vida digna. Si el niño en cuestión no tiene ninguna posibilidad de vida, no tiene ningún sentido dejar a un niño dentro de una barriga que sabes que cuando nazca va a morir. La sensación de madre ataúd es muy importante, ya que esa madre va a estar durante nueve meses machacada psicológicamente, por lo que tampoco tiene sentido hacerle daño.

En lo que no estoy de acuerdo es que una madre piense que por tener un niño va a tener un problema psicológico. Pienso que ese niño es un ser humano y que hay que respetarlo.
 

P: ¿Cómo afectaría en el cuerpo de una mujer de 16 años un aborto?

R:  En una niña de dieciséis años ni su cuerpo ni su mente están preparados para tener un embarazo. Bajo mi punto de vista, el problema es que hoy en día la gente joven ha cambiado el sentido de la relación sexual y la relación de pareja. Por lo tanto, cada vez hay más embarazos no deseados de gente joven.

Pienso que hay un fallo fundamental y es la formación. Creo firmemente en la formación, en el trabajo y en el esfuerzo, pero el problema es que muchos no creen en ellos. Hoy en día, la gente va por la vía rápida debido al ejemplo que tenemos entre otros muchos de corrupción por parte de nuestros políticos. Por ello, pienso que si no hay trabajo, no hay sacrificio, no vas a conseguir nada.

Evidentemente a los 16 años no tienen ni cabeza, ni formación y la mayoría de ellas acaba abortando debido a que no tienen el sentimiento de lo que es el ser humano, todavía no están formadas.

Su cuerpo no se ve tan afectado como por ejemplo un cuerpo de una niña de 13 años, pero tengo la sensación tras varias que han pasado por la consulta que les da igual, abortan y siguen con su vida diaria. No tengo a ninguna paciente con esta edad que haya seguido adelante, todas las que he tenido han acabado en el centro de interrupción para el aborto.                                                                                                                                                                                                             
 
Por ello, pienso que la educación es muy importante. Desde 2003, junto con una paciente, iniciamos un proyecto en Guarataro (Honduras) para abrir un comedor social.
Tras ello, hablamos de montar unas clases de las que hace unos años empezaron a salir las primeras ``batas blancas´´, es decir, logramos formar a gente y así con ello ayudarles en su desarrollo personal.

En India hemos hecho lo mismo. Hemos ayudado a mantener dos colegios en Meerut, becando a todos los alumnos para que no hubiera ninguno que se quedara sin estudiar.

P:  ¿Qué premios o reconocimiento es el que más le ha gustado recibir debido a su trayectoria médica?

R: He recibido varios premios, pero el que más me ha gustado recibir es cuando una mujer te da un beso, te dice que te quiere mucho y te da las gracias. Ese el mejor premio que puedes tener. Cuando esa mujer te agradece lo que has hecho por ella, cuando te da las gracias por haberle salvado un pecho, es el mejor reconocimiento que puedes tener.

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