- La Dra. Ana Jiménez, especialista en Obstetricia y Ginecología de Vithas Sevilla, expone los motivos más comunes para la aparición de infecciones vaginales
Las infecciones vaginales ocurren cuando se altera el equilibrio natural de la flora vaginal. Según la Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología (SEGO), en España el 75% de las mujeres experimentan un episodio de vulvovaginitis sintomática a lo largo de su vida y el 40-50%[1], al menos, un segundo episodio. Desde el Hospital Vithas Sevilla, el equipo de Insego de Obstetricia y Ginecología ha recopilado las principales causas y síntomas para reconocer estas infecciones y acudir a tiempo al especialista.
Tal y como señala la Dra. Ana Jiménez, especialista en Obstetricia y Ginecología de Vithas Sevilla, “identificar la causa es fundamental para indicar el tratamiento más adecuado y prevenir recurrencias”. En este punto, la Dra. Jiménez recuerda que “el principal componente de la microbiota vaginal natural son los lactobacilos y cuando este equilibrio se rompe, otros gérmenes pueden crecer en exceso y causar infección”.
Entre las causas más frecuentes se encuentran los cambios hormonales (menstruación, embarazo o menopausia), el uso de antibióticos, el estrés, la bajada de defensas. A estas causas se añade la higiene íntima inadecuada “tanto por defecto como exceso, pues el uso de duchas vaginales o productos sin control pueden producir un desajuste en la flora vaginal”, señala la especialista de Vithas Sevilla, además de la falta de protección en las relaciones sexuales, “ya que se puede modificar el pH vaginal o transmitir directamente alguna infección”. Todas estas causas desarrollan las infecciones más comunes, entre las que se encuentran “la vaginosis bacteriana, la candidiasis vaginal o la tricomoniasis, esta última una infección de transmisión sexual. Cada una de ellas presenta síntomas y tratamientos diferentes, por lo que es importante un diagnóstico adecuado”. Para diferenciales con otras infecciones la especialista señala que “una forma es atender al tipo de flujo, así mientras la vaginosis bacteriana presenta un flujo gris o blanquecino, sin picor y con un olor que recuerda al pescado, la tricomoniasis destaca por un flujo amarillo-verdoso, espumoso y de mal olor, que va acompañado de picor y molestias al orinar”. Por su parte, “la candidiasis es una infección causada por un hongo, y sus síntomas se relacionan con un picor intenso, ardor o escozor al orinar y en las relaciones sexuales, flujo vaginal blanco y espeso y el enrojecimiento e inflamación de la zona genital”.
Prevención y diagnóstico a tiempo
En el caso de presentar alguno de estos síntomas “lo más recomendable es acudir al especialista lo antes posible”. También es importante “consultar con el especialista siempre que aparezcan síntomas, si las molestias se repiten con frecuencia o si el tratamiento previo no ha sido efectivo”, destaca la Dra. Jiménez.
Entre las recomendaciones básicas para evitar las infecciones destaca “mantener una higiene íntima suave, sin productos agresivos, evitar las duchas vaginales, el uso de ropa interior de algodón, utilizar preservativo en relaciones sexuales y realizar revisiones ginecológicas periódicas”.
En los casos que así lo señale el especialista, “se considera recomendable el uso de probióticos que contienen Lactobacilus tras un episodio de vulvovaginitis para fortalecer nuestra flora vaginal y prevenir futuras infecciones recurrentes”, recuerda la especialista de Vithas Sevilla.
[1] https://sego.es/documentos/progresos/v65-2022/n2/Diagnostico%20y%20tratamiento%20de%20las%20infecciones%20vulvovaginales.pdf






