Ecografía Tiroidea

Características de la prueba
  • Tipo de prueba: Diagnóstico por imagen
  • Duración: 15-20 minutos
  • Acompañado: SI

¿Qué es una ecografía tiroidea?

La ecografía de tiroides es, junto con la PAAF, la prueba más importante para el diagnóstico y seguimiento de las enfermedades tiroideas. A través de la ecografía tiroidea se estudia el tamaño y la morfología de la glándula tiroidea y, en su caso, si los hay, los nódulos tiroideos.

La ecografía resulta de especial utilidad en las siguientes situaciones clínicas:

  • Crecimiento de un bulto en el cuello o sospecha de un nódulo tiroideo
  • Aumento del tamaño del tiroides o sospecha de bocio
  • Aparición de ganglios linfáticos en el cuello en zonas relacionadas con el tiroides.
  • Como parte del diagnóstico del hipertiroidismo, para ayudar a establecer la causa
  • Para realizar un seguimiento de enfermedades tiroideas ya conocidas: cáncer de tiroides, nódulo de tiroides.
  • Para realizar una PAAF o punción de tiroides; la ecografía sirve para localizar y guiar la aguja hasta el nódulo que deseamos pinchar
  • Estudio de las glándulas paratiroides

¿Cómo he de prepararme?

  • Normalmente, la realización de una ecografía no requiere de una preparación especial.
  • Sin embargo, si se trata de una ecografía abdominal, es necesario estar en ayunas las 6-8 horas previas a la prueba.
  • En caso de que se vayan a estudiar órganos de la pelvis como el útero o la vejiga de la orina, conviene beber al menos un litro de agua en la hora previa a la prueba para tener llena la vejiga. Esto permite observar mejor los órganos de la pelvis.

¿Cómo se hace?

  • Las ecografías pueden hacerse de forma ambulatoria, ya que no precisa de una preparación especial o que estés hospitalizado y no duran más de 15 o 20 minutos.
  • Se unta un gel, que actúa como transmisor, en la zona del cuerpo que va a someterse a la ecografía y mediante un aparato (transductor) que envía ondas de ultrasonido, se toman imágenes de la zona.
  • El sonido del transductor se refleja en las estructuras del interior del cuerpo, y esto proporciona una información, que tras ser analizada por un ordenador, genera una imagen. Las imágenes en movimiento se imprimen y también pueden ser grabadas, por ejemplo, se puede ver el latido fetal, o el paso de la sangre a través de los vasos.
  • Aunque la ecografía se suele realizar por los radiólogos en el Servicio de Radiodiagnóstico, en ocasiones son otros especialistas los encargados de practicarlas.

¿Qué se siente?

  • Los estudios ecográficos, en general, son exámenes indoloros si bien en determinados casos, como es la ecografía pélvica el paciente puedes sentir una leve molestia por la presión de la sonda y la necesidad de contener la micción.
  • La aplicación del gel frío también puede suponer una ligera molestia para el paciente al principio del estudio.
  • La prueba se realiza en unos 15 minutos. Si se realiza una intervención como una toma de biopsias o el drenaje de un absceso, puede durar algo más.

Recuperación

  • Las ecografías, al ser pruebas mínimamente invasivas, no necesitan de ninguna recuperación especial.
  • Una vez realizada la prueba, se te limpiará el gel y podrás regresar a casa.

¿Qué riesgos existen?

  • La realización de ecografías no supone riesgo alguno para el paciente, ya que no implica una exposición a radiación.
  • Esta es una técnica no invasiva y por lo tanto segura.
  • No obstante, los médicos y especialistas de Vithas te informarán con todo detalle ante cualquier duda.