El dolor en el pecho es uno de los síntomas más comunes que genera preocupación. Puede deberse a causas leves como ansiedad, estrés, indigestión o tensión muscular, pero también puede ser el aviso de un problema cardíaco. ¿Cómo saber cuándo es grave?
Si el dolor aparece de forma repentina, se siente como una presión intensa y se acompaña de sudor, dificultad para respirar, palpitaciones o dolor que se irradia al brazo izquierdo, cuello o mandíbula, es momento de buscar ayuda médica inmediata. Estos signos pueden indicar un infarto o angina de pecho.
Otros factores que aumentan el riesgo son la edad avanzada, hipertensión, colesterol alto, diabetes, tabaquismo y antecedentes familiares de enfermedad cardíaca. Si presentas alguno de estos factores y experimentas dolor en el pecho, no lo subestimes.
Dolor en el pecho: cómo diferenciar un infarto
Un infarto suele manifestarse con dolor opresivo que dura más de unos minutos y no mejora con reposo ni cambios de postura. A menudo se acompaña de mareos, náuseas, vómitos y sensación de angustia. En mujeres, los síntomas pueden ser más sutiles, como fatiga extrema o malestar en la espalda.
Ante estos síntomas, llama a los servicios de emergencia sin demora. Actuar rápido puede salvar vidas: cada minuto cuenta para reducir el daño al corazón.

Prevención y recomendaciones
No todos los dolores en el pecho son infartos, pero nunca ignores las señales. Mantener hábitos saludables es la mejor prevención: sigue una dieta equilibrada, haz ejercicio moderado, controla el estrés y evita el tabaco. Además, realiza chequeos médicos periódicos, especialmente si tienes factores de riesgo.
Recuerda: el dolor en el pecho merece atención. Consultar a tiempo puede marcar la diferencia entre una complicación grave y una solución rápida.
Información facilitada por el Dr. Juan Jose Gómez Doblas, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Vithas Xanit Internacional.



